jueves, 4 de mayo de 2017

La religión en el comunismo

La ideología religiosa en la fase inferior – el socialismo – del comunismo, continúa existiendo “…ya que las causas – manifestaba Sujov (1968:96) – que motivan dicha existencia todavía no han sido totalmente eliminadas. Sin embargo, van desapareciendo paulatinamente, a medida que la sociedad avanza por la senda del socialismo y el comunismo. La edificación del comunismo en todos los frentes crea las condiciones para superar definitivamente la ideología religiosa.”
El hombre en la sociedad sin clases – el comunismo – es dueño y tiene un dominio de la naturaleza, como resultado que en el socialismo se amplía el desarrollo de las fuerzas productivas. Cuya producción beneficia a la mayoría de las personas. “Naturalmente, no se puede considerar que en la fase del socialismo se haya conseguido el completo dominio del hombre sobre la naturaleza. No existe aún una total garantía contra las catástrofes, como son, por ejemplo, las sequías, las inundaciones, etc. Ello dificulta en cierto grado la superación de los prejuicios religiosos.” Sujov (1968:97)
En la sociedad soviética, antes de la caída del muro Berlín, Lenin (1973:8) decía: “Nuestro programa se basa en una concepción científica del mundo, precisamente en la concepción materialista. Por eso, la explicación de nuestro programa comprende también, de modo necesario, la explicación de las verdaderas raíces históricas y económicas de la niebla religiosa. Nuestra incluye obligatoriamente la propaganda del ateísmo y una de las ramas de nuestra labor de Partido debe consistir hoy en editar las correspondientes publicaciones científicas que con tanto rigor ha prohibido y perseguido hasta ahora el Poder autocrático-feudal del Estado.”

El desarrollo de la producción socialista es, al mismo tiempo, un elemento importante para la gradual desaparición del fenómeno religioso. “En el país del socialismo triunfante no existen clases  interesadas en conservar y propagar la religión; tampoco hay clases antagónicas. Entre los obreros y los campesinos imperan relaciones de amistad. Dentro del país no hay razones para la lucha de clases ni para la opresión clasista. En consecuencia, también está cerrada esa fuente social de la ideología religiosa.” Sujov (1968:99)
Con la existencia del sistema capitalista en el mundo, va a generar cierto recrudecimiento de la fe religiosa, es decir sigue siendo un peligro la vida países capitalistas, quienes trataran en lo posible de recuperar sus medios de producción perdidos, producto de la revolución del proletariado. “La existencia del sistema capitalista influye seriamente en el recrudecimiento de los prejuicios religiosos, influencia que no se reduce a la esfera puramente ideológica.” Sujov (1968: 99) Sin embargo, la influencia del régimen capitalista será transitoria pero dura de aplastarlo. Con presencia del proletariado en conquistar el poder en los países capitalistas, estará debilitando más y más su poderío a nivel mundial. “…la influencia del sistema capitalista es temporal y transitoria, ya que se va debilitando a medida que una serie de países se desprenden del sistema capitalista y adoptan del modo socialista de desarrollo, y a medida que se amplía el movimiento obrero y de liberación nacional y se hunde el sistema colonial.” Sujov (1968:100)

“El proletariado revolucionario – recordaba Lenin (1973:10) – conseguirá que la religión sea realmente un asunto privado con respecto al Estado. Y en este régimen político, limpio del moho medieval, el proletariado librará una lucha amplia y abierta para suprimir la esclavitud económica, fuente auténtica del embaucamiento religioso de la humanidad.” En las condiciones que vive el socialismo, la religión seguirá opacando la conciencia de las personas. Para ello, la tarea importante es continuar con la propaganda atea, pero bajo una explicación científica, oponiéndose así los datos científicos a los dogmas religiosos. Por eso Lenin (1973:23-24) replicaba: “El anarquista, al predicar la guerra contra Dios a toda costa, ayudaría, de hecho, a los curas y a la burguesía (de la misma manera que los anarquistas ayudan siempre, de hecho, a la burguesía). El marxista debe ser materialista, o sea, enemigo de la religión; pero debe ser un materialista dialéctico, es decir, debe plantear la lucha contra la religión no en el terreno abstracto, puramente teórico, de prédica siempre igual, sino de modo concreto, sobre la base de la lucha de clases que se libra de hecho y que educa a las masas más que nada y mejor que nada. El marxista debe saber tener en cuenta toda la situación concreta, encontrando siempre el límite entre el anarquismo y el oportunismo (este límite es relativo, móvil, variable, pero existe), y no caer en el “revolucionarismo” abstracto, verbal y realidad, vacuo del anarquista, ni en el filisteísmo y el oportunismo del pequeñoburgués o del intelectual liberal, que teme la lucha contra la religión, olvida esa tarea suya, se resigna con la fe de Dios y no se orienta por los intereses de la lucha de clases, sino por el mezquino y mísero cálculo de no ofender, no rechazar ni asustar, ateniéndose a la máxima ultrasabia de “Vive y deja vivir a los demás”, etc., etc.” Es decir, debemos saber luchar contra la religión, pero desde un punto de vista dialéctico y científico, y no dejarnos llevar por demasiada teoría, sino bajo la lucha de clases, principio que ningún hombre comprometido con la clase más avanzada, con la clase más estrujada, y olvidada debe olvidar: el marxismo-leninismo, luz y guía de todo investigador en los terrenos de la naturaleza, sociedad y el mismo pensamiento humano.

Referencias bibliográficas

Engels, F. (1968). Anti-Dühring. Edit. Grijabo. Segunda Edición. México.
Lenin, V. (1973). Acerca de la Religión. Edit. Progreso. Moscú.
Lucien, H. (1957). Raíces de la Religión. Edit. Claridad. Buenos Aires – Argentina.
Marx, C. (1973). El Capital. Edit. Cartago SRL. Buenos Aires – Argentina.
Rosental, I. (2005) Diccionario Filosófico. Edición Huascarán. Lima – Perú.
Sujov, A. D. (1968). Las Raíces de la Religión. Edit. Grijalbo. S. A. México.

La religión en el capitalismo

Nacen nuevas clases contrarias principales: La burguesía y el proletariado. La primera pertenece a la clase opresora capitalista, la segunda, la clase oprimida, explotada. Pero estas clases no surgieron de la noche a la mañana, sino fue creciendo ya como germen en el estado feudal.
Los medios de producción pertenecen al capitalista. Sin embargo, como éstos medios no pertenecen al obrero, éste se ve obligado a vender su fuerza de trabajo. Es decir, la sociedad burguesa, al igual que las demás sociedades antagónicas que la precedieron, se basa en la explotación del hombre por el hombre, en la propiedad privada, en la opresión de clase, en la miseria de las amplias masas trabajadoras. En la sociedad burguesa, también existen clase secundarias, tales como: los campesinos y artesanos, que “en el transcurso del desarrollo del capitalismo, éstas clases se van desintegrando, con lo cual pasan a engrosar las clases fundamentales de la sociedad capitalista: la clase capitalista y la clase obrera. Por otra parte, dentro del capitalismo la ciudad explota al campo.” Sujov (1968:84)
El carácter de la explotación burguesa exige medidas de coerción en influencia ideológica. El estado burgués es una máquina, un instrumento encargada de sofocar la resistencia popular, que a través del derecho cumple la misión de legislar normas antiobreras, contra las masas trabajadoras. Este derecho es la voluntad de la clase dominante convertida en ley.  “Pero como los procedimientos coercitivos resultan insuficientes para mantener el poder en manos de la burguesía, - fundamentaba Sujov (1968:85) - son necesarias también las medidas de carácter ideológico; una de las cuales es la difusión de la religión, cuyo objetivo en las condiciones capitalistas es consolidar el orden de las cosas existentes.”
“En los países capitalistas contemporáneos, estas raíces son, principalmente sociales. La raíz más profunda de la religión en nuestros tiempos es la opresión social de las masas trabajadoras sufrimientos y martirios mil veces más horrorosos y salvajes que cualquier acontecimiento extraordinario, como las guerras, los terremotos, etc. “el miedo creó a los dioses”. El miedo a la fuerza ciega del capital –ciega porque no puede ser prevista por las masas del pueblo-, que a cada paso amenaza con aportar y aporta al proletario o al pequeño propietario la perdición, la ruina “inesperada”, “repentina, “casual”, convirtiéndolo en mendigo, en indigente, arrojándole a la prostitución, acarreándole a la muerte por hambre: de ahí la raíz de la religión contemporánea que el materialista debe tener en cuenta antes que nada, y más que nada, sino quiere quedarse de aprendiz de materialista. Ningún folleto educativo será capaz de desarraigar entre las masas aplastadas por los trabajos forzados del régimen capitalista, y que dependen de las fuerzas ciegas y destructivas del capitalismo, mientras dichas masas no aprendan a luchar unidas y organizadas, de modo sistemático y consciente, contra esa raíz de la religión, contra el dominio del capital en todas sus formas”, se encuentra en Acerca de la Religión; Lenin (1973:21-22)
En la sociedad capitalista se desarrolla enormemente las fuerzas productivas, con respecto a los demás regímenes anteriores. La ciencia que se desarrolla con gran magnitud es la Ciencias Naturales, pero queda relegada las Ciencias Sociales. Con el enorme avance de las fuerzas productivas en esta sociedad clasista, superó la opresión que ejercían las fuerzas de la naturaleza sobre el hombre. Esta fuerza pierde su importancia de imponer el fenómeno religioso en la conciencia de los hombres, dado que la ciencia y la técnica se encuentran en su gran apogeo, para explicar científicamente las cosas que ocurren en la naturaleza. Al respecto De Gortari (1968: 16), expresaba que “Desde sus comienzos, la ciencia moderna mostró con claridad dos características muy importantes: su independencia de la teología y el contenido revolucionario de su actividad. Nacida directamente de las mismas necesidades sociales que hicieron surgir la producción mercantil en gran escala, la manufactura y la fábrica mecanizada, la ciencia se constituyó en uno de los factores que dieron mayor impulso a ese desarrollo. Y a la vez que coadyuvó a la transformación de las condiciones de la existencia humana, la ciencia moderna produjo un  cambio profundo en las maneras de pensar y, con ello, redobló su vigor como fuerza revolucionaria de la sociedad, en el dominio económico, en el campo de la política y en el ámbito cultural.”
Según la concepción de muchos representantes de la Iglesia, llegaban a la conclusión que las clases sociales siempre existió y existirán por siempre, siempre hubo hombres ricos y pobres, explotadores y explotados. Y, que por lo tanto nuestra sociedad estará por siempre dividida en clase sociales antagónicas. Estas patrañas se encuentran en 1891, donde el papa León XIII, citada por Sujov (1968: 85), escribía que: “era imposible suprimir en el mundo la desigualdad social.”, y asimismo “La historia de todos los tiempos nos enseña – escribía en noviembre de 1939 Pio XII – que siempre hubo pobres y ricos y siempre los habrá; esa es la conclusión a que nos conducen los rasgos invariables de la naturaleza humana.” Sujov (1968:85-86)
Es a través de la opresión económica de las masas trabajadoras, se engendra la opresión política, el embrutecimiento, la religión y humillación de estas clases. Par liberarse de ello, es importante luchar por su emancipación, suprimiendo y tomando por asalto la fortaleza del capitalismo. Por ello, “La opresión económica de los obreros suscita y engendra inevitablemente todo género de opresión política, de humillación social, de embrutecimiento y embotamiento de la vida espiritual y moral de las masas. Los obreros pueden conseguir una mayor o menor libertad política para luchar por su emancipación económica, pero ninguna libertad les emancipará de la miseria, el paro forzoso y la opresión mientras no sea derrocado el poder del capital. La religión es unos de los tipos de opresión espiritual que cae en todas partes sobre las masas populares, aplastadas por el trabajo eterno para otros, por la pobreza y la soledad”. Lenin (1973:5)
Tanto en el feudalismo como en el capitalismo, la clase trabajadora no fue considerada como un objeto o cosa, fue considerado como hombre, y como tal era posible la propaganda religiosa por parte de la clase explotadora. Producto de ello la clase oprimida adoptaba una ideología religiosa dentro de una sociedad basada en la explotación del hombre por el hombre, donde el explotador vive del trabajo ajeno. En ese sentido, Lenin (1973:5-6), decía que “La religión es el opio del pueblo.  La religión es una especie de aguardiente espiritual de mala calidad, en el que los esclavos del capital ahogan su figura humana, hunden sus reivindicaciones de un vida digna del hombre.”
La ideología religiosa cumple una función semejante en la sociedad feudal y burgués. En el feudalismo se produjo una revolución religiosa, lo cual originó a la creación de las religiones mundiales. Estas religiones que alcanzaron gran difusión y propaganda bajo el feudalismo continúan existiendo en la sociedad capitalista, pero con algunas modificaciones y con apariencias de nuevas variantes.
La existencia larga del cristianismo, muchos historiadores de la religión burguesa, justifican la gran labor y grandes cualidades que tuvieron. Al respecto Sujov (1968:87), se encuentra la siguiente cita: “Procedente de la profecías hebreas – escribe S. Reinach – el cristianismo era superior por su sencillez y pureza: fueron precisamente estas cualidades las que asignaron su triunfo y permitieron su existencia hasta nuestros días.”, y también cita a A. Menzies, quien señala que  “El que promulgó la religión cristiana es digno de verdadera adoración. La doctrina no desaparecerá jamás.” Sujov (1968:87), y por último hace mención: “Sus numerosas ventajas – dice F. Brentano refiriéndose al cristianismo, citado por Sujov (1968:87-88) – están tan patentes, que se podría afirmar sin más, la comparable superioridad de esta religión si no supiera que el apasionamiento en la habilidad puede cegarle a uno ante lo más fidedismo y extraordinario.”
Recordemos que el cristianismo fue en un tiempo la religión típica de la sociedad feudalista. Pero ya en la sociedad burguesa, el cristianismo se convierte fundamentalmente en la religión típica. Y, Marx (1973:92) escribía en El Capital, que la forma de religión más adecuada se “…encuentra en el cristianismo, con su culto del hombre abstracto, sobre todo en su moralidad burguesa, bajo la forma del protestantismo, deísmo, etc., el más conveniente complemento religioso.”
Entonces, el cristianismo sigue siendo en manos de la clase dominante, el instrumento ideológico, cuya misión es aplastar, oprimir a las masas trabajadoras. Una de la características  del cristianismo – continua Marx (1973:92) – es también dar “…extraordinaria importancia la doctrina del otro mundo, de los castigos en el más allá, del infierno y del paraíso. Al igual que antes, esta doctrina tiene por objeto atemorizar al pueblo con la posibilidad del castigo “en la otra vida” y consolarle al mismo tiempo con la felicidad suprema a cambio de una existencia paciente y sumisa “en esta vida.”
Si hacemos una comparación de quien se va al más allá o quien se va al más acá, o en todo caso quienes gozaran del cielo y quienes se verán castigados enviándoles al infierno, R. Ensersoll, manifestaba “¿A quién frena la doctrina del infierno? ¿Al grande, al rico, al fuerte? ¡No! Al pobre, al débil, al despreciable. ¿Habéis oído alguna vez que haya ido al infierno alguna persona fallecida en Nueva York y que valiera un millón de dólares, o alguien, cuyos ingresos anuales fueran de 25.000 dólares?¿Lo habéis oído?...Nunca” Los señores, al hablar de sus activos, dicen: “El infierno no es para mí, sino para los pobres. Yo tengo todo lo que quiero, por eso, dejad el infierno al pobre.” Sujov (1968:89)
Cabe señalar, que por su elevado nivel de desarrollo de la ciencia y la tecnología, se hace imposible la idea de múltiples dioses de carácter antropomorfo. La religión en el capitalismo adquiere un carácter abstracto, representa a Dios como una fuerza sobrenatural. “Sería estrechez burguesa olvidar que la opresión religiosa sobre el género humano no es más que producto y reflejo de la opresión económica en el seno de la sociedad. No hay libros ni prédicas capaces de ilustrar al proletariado si no le ilustra su propia lucha contra las tenebrosas fuerzas del capitalismo.” Lenin (1973:9)
En las condiciones propias de la sociedad capitalista, nunca será posible superar el fenómeno religioso, ya que la explotación capitalista y las relaciones de producción vuelven a crear de nuevo la ideología religiosa. Por eso, Lenin (1973:21) afirmaba que “hay que saber luchar contra la religión y para ello es necesario explicar desde el punto de vista materialista los orígenes de la fe y de la religión entre las masas. La lucha contra la religión no puede limitarse ni reducirse a la prédica ideológica abstracta; hay vincular esta lucha a la actividad práctica concreta del movimiento de clases, que tiende a eliminar las raíces sociales de la religión.”
En el capitalismo la religión y la Iglesia se constituyen en más sólidas y su fuerza es más seria, dado que en las naciones burguesas muestran la riqueza de la iglesia. Por ejemplo, tenemos a la Iglesia Católica, “Aparte de los ingresos que percibe de los creyentes en forma de contribuciones y donativos, obtiene enormes beneficios de sus bienes raíces, y de las fábricas, plantas industriales y bancos que posee. En Italia le pertenece cerca de 50.000 hectáreas de tierra aptas para el cultivo (sin contar sus posesiones en bosques y pastos. En España 6.000.000, es decir, 12 veces más. En estos países, aproximadamente el 20 por cien de la tierra cultivada pertenece a la Iglesia. En Estados Unidos sus propiedades abarcan una superficie superior a 1.100.000 Ha. Sus posesiones en América Latina son enormes. En Colombia alcanzan cerca de 100.000 Ha, en Ecuador 20.000 Ha, en Paraguay 9.000, en Perú 70.000, en Uruguay 50.000, en Brasil más de 1.000.000, en Bolivia 100.00. A 350.000 Ha, ascienden sus bienes raíces en Alemania Occidental.” Sujov (1968:93)
No solo la Iglesia goza de esta riqueza (hasta 1968) como un ente terrateniente, sino “…también – recalcaba Sujov (1968: 93) – es de los mayores capitalistas y un potentísimos magnate financiero. Las acciones que posee actualmente el Vaticano se valora en la cifra de 12 mil millones de dólares.117
También señala, la riqueza de la Iglesia católica y del Vaticano, es sumamente grandioso. Chick (1984:70-73) puntualiza, que “El Vaticano tiene grandes inversiones con los Rothschils de Inglaterra (Gran Bretaña), Francia y América, con los Bancos Hambros, con la Crédito Suisse en Londres y Zuric. En los Estados Unidos tienen grandes inversiones con el Morgan Bank, el Cahse-Manhattan Bank, el First Nacional Bank de Nueva York, la Compañía Bankers Trust, y otras. El Vaticano tiene billones de de acciones en las más poderosas corporaciones internacionales tales como Gula Oil, Shell, General Motors, Berhlehem Steel (Acero), General Electric, Internacional Business machines (IBM), T.W.A.m etc. En un cálculo conservador, esto suma a más de 500 millones de dólares solamente en los Estados Unidos.
En un estado de cuenta publicado en conexión con el prospecto de una fianza, la Archidiócesis de Boston declaró su activo de seiscientos treinta y cinco millones ($635,891,004), lo que es 9.9 veces el valor de sus obligaciones. Esto deja un valor neto de quinientos sesenta y un millones ($571 704 953). No es realmente difícil descubrir la asombrosa riqueza de la iglesia, una vez que agregamos la de veintiocho arquidiócesis y 122 diócesis de los Estados Unidos, algunas de las cuales son mucho más acaudaladas que la de Boston…El Wall Street Journal dijo que los tratos financieros del vaticano, solo en los Estados Unidos, eran tan grandes que muchas veces vendió o compró oro en lotes de un millón o más de dólares, al mismo tiempo.
El tesoro de oro sólido del Vaticano, ha sido estimado por la Revista Mundial de las Naciones Unidas en un monto de varios billones de dólares. Una gran cantidad está almacenada en lingotes de oro, en los Bancos de la Reserva Federal de los Estados Unidos, mientras que bancos de Inglaterra t Suecia tienen el resto…Cuando a eso se agregan los bienes raíces, propiedades, bonos y acciones en el extranjero, entonces la bamboleante acumulación de fortuna de la Iglesia Católica se convierte en tan formidable como para retar a cualquier taza nacional del impuesto.”
En la actualidad bajo el capitalismo, la religión se halla ligada muy estrechamente a la moral burguesa, que tiene por misión consolidar el régimen capitalista. Bajo este Estado, si la personificación de las fuerzas de la naturaleza ya no es importante la religión, pues “…la moral de la clase dominante adquiere un carácter más diáfano. El hecho de que la ideología religiosa se halla imbuida de normas morales o reconocen universalmente la sociología burguesa y la historia de la religión (es verdad, que dicha moral no la interpreta como burguesa, sino perteneciente a toda la humanidad).” Sujov (1968: 94)
Sin embargo, existen defensores burgueses de apoyo interrelacionado entre la religión y la moral. Sujov (1968:94), cita al ideólogo burgués V. C. Arland: “El hombre necesita insistentemente la rígida dirección espiritual de una elevada doctrina moral capaz de despertar en él la bondad, de forma que aprenda a vivir según las leyes que nos han sido ofrecidas a este mundo como  un don del más allá…, las eternas leyes divinas.”
En el feudalismo y el capitalismo tienen en común la esclavización espiritual a las masas, pero en el último adquiere mayos importancia, “…mediante diferentes “doctrinas” políticas, éticas, filosóficos, etcétera.” Sujov (1968:94)
Luego las relaciones sociales son relaciones capitalistas de dominio y explotación y que son fuente social de la ideología religiosa. Y, estas relaciones sociales determinan rasgos de la religión que Sujov (1968) presenta:
1)  La religión continúan jugando un gran papel en la vida de la sociedad…
2)  Las religiones de la sociedad feudal (cristianismo, budismo, islamismo, etc.), continúan siéndolo de la sociedad capitalista.
3)  Como anteriormente, la religión predica la necesidad de la existencia de las clases y de la explotación del hombre por el hombre, así como la humildad y a la resignación del pueblo hacia las clases dominantes.
4)  La personificación de las fuerzas de la naturaleza ocupa un lugar insignificante lugar en las religiones de la sociedad capitalista desarrollada, siendo la encarnación de las fuerzas sociales la que predominan casi por completo.
5)  La doctrina del mundo de ultratumba, del castigo moral, del infierno y del cielo, continúa ocupando un importante lugar en la religión. Esta se vincula aún más estrechamente a la moral de la clase gobernante.
6)  La religión conserva su carácter supranacional.
7)  El monoteísmo continúa siendo la forma típica de la sociedad capitalista.
Cabe señalar, que ésta última característica no es un monoteísmo puro. Es decir, es más bien un politeísmo, que más arriba se fundamentó.
Es menester citar las expresiones de Lenin, respecto el papel que hace la religión en una sociedad capitalista y su liberación de ella en las masas trabajadoras, a través de la lucha de clases. Lenin (1973:18-19) hablaba que “El marxismo considera siempre que todas las religiones e iglesias modernas, todas y cada una de las organizaciones religiosas, son órganos de la reacción burguesa llamados a defender la explotación y a embrutecer a la clase obrera”, continuaba más adelante que “…sólo la lucha de clase de las masas obreras al atraer ampliamente a las vastas capas proletarias a una actividad práctica social consciente y revolucionaria, será capaz de librar de verdad a las masas oprimidas del yugo de la religión, en tanto que declarar como misión política del Partido obrero la guerra a la religión es un frase anarquista.”

El genio Marx (1973:92-93) en El Capital, llegaba a la conclusión que “…el reflejo religioso del mundo real sólo podrá desaparecer cuando las condiciones del trabajo y de la vida práctica presentan al hombre relaciones transparentes y racionales con sus semejantes y con la naturaleza.” Una vez que las condiciones materiales y el trabajo se encuentren en beneficio a las múltiples necesidades del hombre trabajador, desaparecerá la nube mística. Pero lograr ésta ansiosa meta, será producto de una larga y dolorosa lucha entre las clases explotadoras y explotadas.

     Referencias bibliográficas
De Gortari, E. (1968). 7 Ensayos Filosóficos Sobre la Ciencia Moderna. Edit. Grijalbo. México.
Engels, F. (1968). Anti-Dühring. Edit. Grijabo. Segunda Edición. México.
Lenin, V. (1973). Acerca de la Religión. Edit. Progreso. Moscú.
Lucien, H. (1957). Raíces de la Religión. Edit. Claridad. Buenos Aires – Argentina.
Marx, C. (1973). El Capital. Edit. Cartago SRL. Buenos Aires – Argentina.
Rosental, I. (2005) Diccionario Filosófico. Edición Huascarán. Lima – Perú.
Sujov, A. D. (1968). Las Raíces de la Religión. Edit. Grijalbo. S. A. México.

La religión en el feudalismo

Es la segunda sociedad clasista, cuyas clases sociales fueron los amos y los siervos, con una educación elitista, y continúa con la propiedad privada. Las fuerzas productivas iban en progreso. O en todo caso, el nivel de estas fuerzas productoras continuaban siendo relativamente bajas, debido a la dependencia de las fuerzas de la naturaleza. La principal producción fue la agricultura, bajo la responsabilidad de los siervos, que dependían de los terratenientes.
Este régimen esclavista, se basó en la apropiación del amo de los medios de producción, pero no completa sobre el trabajador, el siervo. El señor feudal no estaba con el derecho de dar muerte a la clase  trabajadora, sin embargo, si podía comprarlos y venderlos.
La mayoría de la población feudal eran los siervos de la gleba, quienes estaban aplastados por las fuerzas de la naturaleza, y son la clase principal de este régimen, donde la clase dominante estaba obligada “…a adoptar medidas especiales, para mantener sumisos a los trabajadores, no sólo de tipo coercitivo sino también ideológico, entre las cuales la religión era la más eficaz.” Sujov (1968:74)

Con las condiciones de existencia en el cual vivían los siervos, se creaba y se justificaba más, para que la clase explotadora forjase la ideología religiosa. Por ello es que, que la religión adquiere una enorme importancia en la vida social de este régimen, “el siglo de oro del oscurantismo clerical.”, transcrita en Raíces de la Religión de Sujov (1968:74), del ateo francés S. Marechal.
No obstante, historiadores burgueses de la religión se presentaban, apoyando la buena labor de la religión en la Edad Media. Sujov (1968:75) cita a S. Reinach: “la sociedad medieval debe mucho a la Iglesia. Negárselo, sería reconocer que su larga existencia fue un milagro.”, y a G. Kropp, “el medioevo cristiano, por ser una época que se basaba en el humanismo y debido a la correspondencia entre la fe y el saber, dio ya al mundo occidental la unidad que de nuevo tratamos hoy de alcanzar.”
Al respecto Lenin (1973:46) le responde: “…cualquier defensa o justificación de la idea de Dios, incluso la más refinada y mejor intencionada, es una justificación de la reacción.”
La Iglesia, desempeñó un papel totalmente reaccionario, negativo a la sociedad, dado que destruyó la herencia cultural de nuestros hombres que contribuyeron en el desarrollo. Tenemos muchos ejemplos que mostrar. Una de ellas es la destrucción bárbara de la cultura incaica, con la invasión española acompañada con la imposición de su religión, sustentada con su Biblia. La religión cristiana se opuso a todo avance de la ciencia, toda vez que esta le iba a desenmascarar sus acciones reaccionarias y retrógradas frente a la clase trabajadora y sociedad en general. Pero hubo y hay historiadores burgueses, que consideran a la religión y a la Iglesia como una fuerza motriz del proceso histórico, y tienen el atrevimiento de presentar al fenómeno religioso como la defensora de las masas populares. Sujov (1968:76) hace mención a A. Menzies, que la religión cristiana “no es yugo que constriñe y humilla a las personas, sino una fuerza inspiradora, capaz de penetrar en toda clase de vida y hacer que los individuos se eleven y mejoren cualquiera que sea su ocupación.” Asimismo S. Reinach, citado por Sujov (1968:76) señala que la religión cristiana “le era muy conveniente al pueblo trabajador. Al Iglesia entre otras cosas, declaró el trabajo obligatorio, incluso por los frailes; el cristianismo no fue, o mejor dicho, si lo fue sólo se trató de casos excepcionales, la religión de los parásitos, los vividores y los vagos.”
Efectivamente, los frailes si trabajaron, pero para cuidar sus intereses políticos y económicos de dominación. Y, también el cristianismo es precisamente la religión de los “vagos, de los parásitos y de los vividores”, dado que era un instrumento de dominación, que llevan una vida a costa del trabajo de las masas trabajadoras. Todas estas presentaciones que embellecen a la religión e Iglesia, son simplemente patrañas y falsas, porque la verdadera  historia es contrariamente diferente a las posiciones de los historiadores burgueses.
La religión en el feudalismo jugó un papel importantísimo, convirtiéndose en el factor ideológico, que ayude a consolidar y legitimar la explotación del hombre por el hombre, y que alcanzó mayor difusión durante todo este período. Al respecto, Sujov (1968:77) manifestaba, que “El cristianismo atribuye gran importancia a la moral, a la que se halla estrechamente ligado, pero las normas morales que predica corresponden a los interese de las clases dominantes y tienen por fin primordial educar a los oprimidos en la obediencia a sus señores y en el respeto hacia de orden de las cosas existente. Bajo el cristianismo adquiere singular trascendencia la doctrina del mundo de ultratumba, de los castigos en la otra vida, del paraíso y del infierno. Esta doctrina tiene por objeto en primer lugar, atemorizar al pueblo, amenazándolo con los castigos a que se verá sometido “en la otra vida” si desobedece en ésta a sus opresores.”. Por eso, Lenin (1973:21) planteaba lo siguiente: “La raíz más profunda de la religión en nuestros tiempos es la opresión social de las masas trabajadoras sufrimientos y martirios mil veces más horrorosos y salvajes que cualquier acontecimiento extraordinario, como las guerras, los terremotos, etc. “el miedo creó a los dioses. También Diderot escribía: “Quitadle al cristiano el terror ente el infierno y suprimiréis su fe.” Sujov (1968:77)
Si las religiones del régimen esclavista fueron nacionales, en el feudalismo fueron supranacionales. Sujov (1968:78) “En él adquieren gran extensión las llamadas religiones mundiales: el cristianismo, el islamismo y el budismo, que no son predicadas a pueblos aislados, sino a los habitantes de toda una serie de regiones del globo.”
La religión cristiana y las demás se vienen extendiéndose entre los diferentes naciones del mundo. Pero, la religión cristiana, es la religión que tiene con poder mundial, y son los misioneros que se encargan de su difusión, propagación. Al respecto la posición de L. Feuerbach es presentada en la Raíces de la Religión: “Los milagros del cristianismo – escribe L. Feuerbach –, que lo caracterizan tan bien como los milagros del Antiguo Testamento caracterizan al judaísmo, no favorecen el bien de una u otra nación, sino incondicionalmente en Cristo…” Sujov (1968:78)
La característica de la sociedad feudal, las clases dominantes y dominadas, practican el mismo idioma, y lo más “importante” tienen la misma religión, debido a ello la religión tiene carácter supranacional. Al respecto la Biblia en el Nuevo Testamento acepta e indica lo siguiente: “No hay ya judío ni gentil, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni hembra, pues todos vosotros unos sois Cristo Jesús.” (Epístolas a las Gálatas) Sujov (1968:79). Asimismo la Primera Epístola a los Corintios señala: “Porque en un mismo Espíritu todos nosotros fuimos bautizados, ya judíos, ya griegos, ya esclavos, ya libres, en razón de formar un solo cuerpo. Y a todos se nos dio a beber un mismo Espíritu.” Sujov (1968:79)
Sujov (1968) menciona que en las relaciones sociales del feudalismo, presenta rasgos específicos religiosos siguientes:
1)     La religión desempeña un papel ingente en la vida de la sociedad feudal, lo que convierte a la Iglesia en una organización potente desde e punto de vista económico y político.
2)     La encarnación de las fuerzas de la naturaleza pasa a segundo plano. El lugar principal lo ocupa en la religión la personificación de las fuerzas de la sociedad.
3)     La doctrina del mundo del más allá, del castigo moral, el infierno y el paraíso, adquieren completo desarrollo.
4)     La religión predica la necesidad de las clases y de la explotación del hombre por el hombre, la resignación y la humildad del pueblo ante las clases dominantes.
5)     Las religiones del feudalismo tiene carácter supranacional.

6)     En la época feudal el monoteísmo constituye la forma típica de religión.

Referencias bibliográficas
Engels, F. (1968). Anti-Dühring. Edit. Grijabo. Segunda Edición. México.
Lenin, V. (1973). Acerca de la Religión. Edit. Progreso. Moscú.
Lucien, H. (1957). Raíces de la Religión. Edit. Claridad. Buenos Aires – Argentina.
Sujov, A. D. (1968). Las Raíces de la Religión. Edit. Grijalbo. S. A. México.

La religión en el esclavismo

RAÍCES SOCIALES DE LA RELIGIÓN EN LA SOCIEDAD ESCLAVISTA

La religión se presenta de forma muy distinta al régimen del comunismo primitivo; aparecen nuevas causas que lo originan.
La sociedad esclavista se caracteriza, por tener una educación clasista, elitista, practicar la propiedad privada, existían clases sociales: El esclavista y el esclavo, este último considerado como una cosa, un objeto, instrumentos parlantes, motivo por el cual los propietarios o esclavistas no utilizaban la religión con fines de crear conciencia en los esclavos el espíritu de sumisión y dependencia.
Los esclavistas no propagaban entre los esclavos la religión, más bien la ocupación del esclavo en trabajar para ellos. Los ideólogos de la clase esclavista, “consideraban que el esclavo debía trabajar o dormir, aunque dedicando al sueño el menor tiempo posible.” Sujov (1968:43)
Esta clase explotada, pertenecían a una masa heterogénea, eran personas pertenecientes a nacionalidades distintas y hablaban idiomas diferentes, y por ende “conservaban en lo fundamental la religión que habían heredado del período en que eran libres, y que debido naturalmente a su distinta procedencia, no era la misma para todos. Bajo la esclavitud, las propias condiciones de existencia reforzaban su fe en las fuerzas sobrenaturales. Pero una ideología religiosa, común, propia de los esclavos como tal clase, no existía.” Sujov (1968:44). No obstante, la religión se convirtió en un instrumento de explotación.
La clase minoritaria esclavista, se basaba en la explotación, no sólo a los esclavos, sino también a una gran masa de pequeños productores, que al final de cuentas tenían y gozaban de muchos derechos y disponían más tiempo a la religión, dado que estos se podían comunicarse unos a otros, por mantener el mismo lenguaje. La clase de estos pequeños productores, era la clase que dio lugar a establecimiento del régimen esclavista, a pesar de no ser clase principal. Siendo esta clase, para los esclavistas, una clase para mantener sumisos y explotados, en este sentido la religión era de gran ayuda. Pero, ésta no era muy importante, “La influencia de los pequeños productores en la vida social era mucho menor, y ahí la escasa importancia de la religión.” Sujov (1968:47)
La historia tiene pocos datos acerca de sublevaciones de los esclavos, por buscar su libertad. Sólo se puede, que bien podían restablecerse las relaciones del régimen gentilicio o bien intentaban convertirse ellos mismos en dueños y poner a los esclavistas  en su lugar. “Ni el levantamiento de Espartaco ni la de la Euno de Euna – citaba Sujov (1968:43) a F. Bömer – poseían antecedentes filosóficos o religiosos.”
El hecho de que la religión no tuvo importancia en la vida de la sociedad esclavista, facilitó el desarrollo de la ciencia, el arte y la cultura. Como ejemplo tenemos a grandes personajes en la filosofía griega: Heráclito, Demócrito, Epicuro, etc. En el arte, tenemos a Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Mirón, Policleto, Fidias, Lisipo, etc.
En la sociedad griega no existían “libros sagrados”, estaba poco desarrollado el aspecto dogmático de la concepción religiosa, y los sacerdotes no tuvieron injerencia en el desarrollo de la ciencia. Sin embargo, no quiere decir que estos no tenían fuerza en esta sociedad, sino que en “La negativa a cumplir con el culto implicaba el peligro de ser acusado de ateo, lo que se castigaba incluso con la pena capital. La historia conoce los procesos de Anaxágoras, Protágoras y Sócrates, en los que la acusación de ateísmo fue, si no la causa, por lo menos sí el pretexto…El papel de la religión y de los sacerdotes aumentaba notablemente durante los períodos de crisis que se sucedían en las sociedades esclavistas antiguas.” Sujov (1968:50)
Debido al bajo nivel de la fuerzas productivas, se dio lugar a las fuerzas personificadas de la naturaleza y luego social. Así, en Grecia, Zeus como dios del cielo; Poseidón, como el rey del mar; Atenea, la protectora de los oficios; Hermes, como el protector del comercio; Deméter, la diosa del trabajo agrícola, etc. De los espíritus del animismo originaron los dioses del politeísmo. “Sin embargo, estos dioses supremos del politeísmo se diferencian radicalmente del dios monoteísta. No son omnipotentes, en algunos casos los otros dioses actúan en contra de su voluntad (como sucede, por ejemplo, en muchos episodios de la guerra de Troya, que refleja a Homero, y también los mitos. En los momentos de más responsabilidad, el dios supremo decide, después de consultar con los restantes dioses. A veces, los dioses llegan a luchar, incluso con éxito, contra el dios supremo. En la Iliada, por ejemplo, se describe el intento de Poseidón, Hera y Atenea de apoderarse de Zeus y de encadenarle, y sólo con la ayuda de otros dioses logra éste conservar el poder.” Sujov (1968:55)
Los dioses que conservaban los esclavos, eran burlados por los esclavistas, que los consideraban como extrañas y enemigas.
Sujov (1968:58), señalaba que  “La doctrina del mundo de ultratumba, de los castigos “en la otra vida”, el infierno y el cielo constituyen el instrumento más importante para esclavizar a los trabajadores, que permiten a los explotadores educar a los esclavos en un espíritu de sumisión al régimen existente. El juicio en la otra vida de las cuestiones terrenas trata de atemorizar a las masas explotadas y, al mismo tiempo, consolarlas, prometiéndoles en el más allá recompensa y castigo, independientemente de su posición social. Pero…la doctrina del castigo “en la otra vida” no alcanzó el significado que luego tuvo en las religiones de las sucesivas formaciones clasistas antagónicas.”
En ese sentido, Sujov (1968), plantea en cuanto se refiere a las cuestiones religiosas en la sociedad esclavista, y son “los siguientes rasgos:
1)     la religión no desempeñó un gran papel en la vida de la sociedad esclavista desarrollada (mundo greco-romano), de ahí la poca importancia que alcanzó el instituto sacerdotal;
2)     la personificación de los fenómenos sociales no llegó a alcanzar en la religión un papel predominante;
3)     las religiones esclavistas ofrecen carácter nacional;
4)     la doctrina del mundo ultraterreno representa la existencia “en la otra vida” como una prolongación de la vida terrenal.”
Frente a un total politeísmo, el imperio romano tenía la intención de consolidar en uno sólo; monoteísmo. El proceso de formación del cristianismo, tuvo lugar paralelamente en el seno de la sociedad esclavista del Imperio Romano, correspondiente al nuevo germen que se consolidaba en dicho imperio. “Ese cristianismo surgió en el Imperio Romano, es decir en un estado esclavistas. Pero no fue resultado de las relaciones de producción esclavistas en trance de desaparecer, sino de los gérmenes de las nuevas relaciones feudales que se manifiestan dentro de la sociedad esclavista…” Sujov (1968: 63). O sea, frente a la disolución de la vieja sociedad esclavista, producto del conflicto entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, venció la religión cristiana. Donde los esclavos obtienen más derechos: al matrimonio, a una parcela, a una familia, a la “vida”, etc.
A medida que lograron los esclavos sus “derechos”, pero que no mejoró, “El cristianismo surgió, en todo caso en su corriente principal, como la ideología de las amplias masas populares, que manifestaban en forma religiosa su protesta contra el régimen existente. La situación de los agricultores libres, que se vieron transformados en siervos, empeoró notablemente; no mejoró la condición de los esclavos, para quienes a una forma de explotación vino a sustituirla otra” Sujov (1968:66)

El cristianismo luchó frente a la vieja ideología esclavista y contra todo tipo de religiones de aquel período. Y como señalaba Engels (1968:334).: “En el cristianismo, primero, la igualdad negativa de todos los hombres ante Dios como pecadores, y, en versión más estrecha la igualdad negativa de todos los hijos de Dios, redimidos todos por el igual por la Gracia y la sangre de Cristo.” Es decir, que el cristianismo, propagó entre todas las masas sojuzgadas y explotadas su ideología. Se encargaron de consolar a las masas populares, las cuales lo encontrarían en el cielo. Pero fue importante en el movimiento progresivo de la sociedad; el cual lo caracterizan como un “movimiento revolucionario.” “En primer período – señalaba Engels (1968:70-71) – coadyuvó de forma objetiva a sustituir una forma de explotación por otra más elevada. Naturalmente, al ser suprimida la esclavitud y sustituida por el feudalismo, el cristianismo primitivo perdió su carácter democrático y revolucionario…Si bien es verdad que el cristianismo expresaba en cierta medida los interese de las masas populares y las nuevas relaciones sociales en gestación y reflejaba en determinado grado de necesidad de avanzar que tenia la sociedad, lo hacía de un modo deformado y fantástico, religioso, dando a las fuerzas terrenales el carácter de ultraterrenas. Era progresivo porque al principio manifestaba en cierto grado las necesidades del desarrollo social. Pero era reaccionario al hacerlo en forma religiosa…Las capas de las clases dominantes que participaban en el movimiento cristiano eran, por su naturaleza social, grupos pertenecientes a la nobleza, que se estaba haciendo feudal, y en cuanto a su origen procedían de los medios esclavistas…Por eso, la ideología cristiana, que expresaba activamente los intereses de esta recién formada clase explotadora, no se oponía de forma tan decidida y concreta a la clase de los esclavistas, pertenecientes a una época caduca, como sucedió, por ejemplo, con la ideología de la burguesía francesa en su lucha contra el feudalismo. La ideología cristiana, aunque de hecho trataba de acabar con el viejo régimen social, no lo hacía, sin embargo, de una forma consecuente.”

El politeísmo se convierte en un monoteísmo, no en un sentido puro, gracias a la intervención del Emperador Constantino, quien “…convirtió el cristianismo en religión oficial, el Imperio era un Estado de grandes terratenientes, que explotaban directamente a productores que disponían de medios de producción y estaban adscritos a la tierra y no al señor, es decir ya no eran esclavos. Este Estado luchó tanto contra el movimiento revolucionario de las masas como contra los residuos de las capas sociales en decadencia. La formación esclavista vivía sus últimos momentos.” Sujov (1968:71-72) De esta manera, el cristianismo principalmente la religión Católica, logró establecerse poco a poco en el mundo, adjudicándoles los gobiernos de turno extensas hectáreas de terrenos, y asimismo ellos lograron “comprar” aparte muchas otras hectáreas de terrenos. Motivo por el cual, en la actualidad es la institución más poderosa en el mundo, y que no está ni estará de acuerdo con los movimientos revolucionarios del proletariado, porque estarían en peligro sus bienes inmuebles, las cuales pasarían al poder de la clase oprimida.

Refencias bibliográficas
Engels, F. (1968). Anti-Dühring. Edit. Grijabo. Segunda Edición. México.
Lucien, H. (1957). Raíces de la Religión. Edit. Claridad. Buenos Aires – Argentina.
Sujov, A. D. (1968). Las Raíces de la Religión. Edit. Grijalbo. S. A. México

La religión en el comunismo primitivo


Para estudiar las raíces sociales de la religión, debemos empezar con la revisión de la historia de la sociedad, con su respectivo análisis y síntesis, a la luz del materialismo dialéctico e histórico, ligados en los modos de producción: comunista primitiva, esclavista, feudalista, capitalista y comunismo científico. Cabe señalar, que no basta con el estudio de sus raíces sociales, sino con el estudio de sus raíces gnoseológicas, porque se complementan, porque lo uno necesita del otro. Esta vez, vamos a tratar brevemente sus fuentes o raíces sociales y gnoseológicas de la aparición de la religión, cuyo principio fue en la sociedad primitiva, en donde ella se presenta, como una de sus formas terrenales; animatismo, animista, magia y totemismo, mas no así, en su forma supraterrenal, o religión propiamente dicha.
Palabras claves: Religión, raíces sociales, raíces gnoseológicas

INTRODUCCIÓN
La religión nace dentro de la sociedad comunista primitiva, pero para determinar cuándo surgió, es de imperiosa necesidad hacer el estudio en su interrelación e interacción con algunas ciencias, con las cuales ayudarán a comprender las verdaderas raíces de la religión. Por eso, Sujov (1968) afirmaba, que para resolver dicho problema debemos empezar con la participación conjunta de la antropología, arqueología y etnografía, con lo cual ayuda a comprender una serie de problemas relacionadas a la sociedad.
La antropología, como ciencia que estudia el origen, transformaciones y desarrollo físico de los hombres, se basa bajo ciertas condiciones en que transcurre la vida de la sociedad. La etnografía como proceso sistemático de aproximación a una situación social, se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, cómo interactúa; se propone descubrir sus creencias, valores, etc. La arqueología nos proporciona cantidad de información a través de monumentos, cerámicas y documentos que sobreviven hasta la actualidad.
El animatismo como base para desdoblar el mundo del mas acá y del mas allá, originó la primera forma de religión, el animismo, luego la magia, posteriormente el totemismo, hasta la finalización de la sociedad primitiva. Además, cabe mencionar que dicha sociedad no existía clases sociales, menos la explotación del hombre por el hombre, su educación era espontánea y aclasista.
Por último, una de las fuentes sociales fundamentales de la religión, fue la impotencia del hombre frente a la fuerzas de la naturaleza, producto del bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, lo que indica también aún más bajo en que se encontraba el hombre y su pensamiento, su intelecto.

1.     RAÍCES SOCIALES DE LA RELIGIÓN EN SOCIEDAD COMUNISTA PRIMITIVA
Entendiendo que la producción es ante todo, un proceso permanente de interacción entre la sociedad y la naturaleza, el trabajo es un factor importante para que el hombre se forme como ser social. Y es precisamente, que nos diferenciamos de los animales, fundamentalmente por la producción de los instrumentos de trabajo, el lenguaje articulado y el pensamiento abstracto. Dentro de los tres, Marx y Engels, consideran como un punto de partida la producción de los instrumentos de trabajo: “El hombre se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida.” (Academia Ciencias de la URSS, 1975, pp. 33-34)
Sin embargo, el proceso de producción de los hombres no sólo crea los instrumentos de trabajo, sino que también al elaborarlos, producen y reproducen sus propias relaciones sociales.
En este curso la producción se constituye en la base de la naturaleza. De modo que históricamente de la simple utilización de los objetos proporcionados por la naturaleza, observable no pocas veces entre los animales, el hombre primitivo pasó a la confección de instrumentos de trabajo y éste fue el momento principal en el surgimiento del trabajo propiamente humano. (Arauco & Moya, s. f., p. 13)
Las fuerzas productivas y las relaciones de producción, son dos elementos indisolublemente interrelacionados en todo proceso de producción, donde el primer aspecto es el elemento fundamental para influir en la naturaleza y transformarla.
Las fuerzas productivas y las relaciones de producción son dos componentes inseparables de la producción social, así como “el contenido determina la forma, las fuerzas productivas determinan las relaciones de producción. A su vez las relaciones de producción dan una cualidad social determinada al funcionamiento de las fuerzas productivas.” (Academia Ciencias de la URSS, 1975, p. 62)
Para ingresar al estudio de una de las formas de religión, y posteriormente religión, propiamente dicha, muchos estudiosos del tema comprendieron que los datos otorgados por la ciencia de la arqueología, etnografía y arqueología son de pronto, una gran ayuda para explicar científicamente la esencia de la raíces de la religión.
La Arqueología, que estudia los monumentos materiales del pasado, los instrumentos de trabajo y aún ciertos vestigios de origen natural; esos monumentos, esos objetos varía con las relaciones que los hombres contraen entre sí y con la naturaleza, por el estudio cronológico permite seguir a la sociedad prehistórica en su evolución. (Henry, 1957, p. 39)
La etnografía como proceso sistemático de aproximación a una situación social, se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, como interactúa; se propone descubrir sus creencias, valores, etc. La antropología, como ciencia que estudia el origen, transformaciones y desarrollo físico de los hombres, pero su estudio se basa bajo ciertas condiciones en que transcurre la vida de la sociedad. (Henry, 1957)
Con todo este conjunto de datos científicos que nos proporciona, se evidencia que la religión, como una de sus formas, surgió en la sociedad primitiva.

2.     CLASES Y LUCHA DE CLASES
La sociedad se encuentra dividido en clases, en grandes grupos de hombres: edad, sexo, raza, profesión, nacionalidad, ocupación, etc. Sin embargo, estos grupos no determinan el nivel de desarrollo socio-económico y cultural de una sociedad. La división de la sociedad escindida en clases sociales es resultado de la división del trabajo en el seno de una sociedad.
Por tanto, las clases sociales son grupos de hombres que se diferencian entre sí, ante todo, por el lugar que ocupan en un sistema de producción históricamente determinado, con relación en que se encuentran con respecto a los medios de producción, por el modo y la proporción en que perciben la parte de la riqueza social de que disponen. (Academia Ciencias de la URSS, 1975)
Pero hubo una sociedad donde se desconocía clases sociales, la sociedad comunista primitiva, cuya base de las relaciones de producción es la propiedad social sobre los medios de producción, no existía la propiedad privada, no había explotación del hombre por el hombre, tenían una educación espontánea, aclasista, todos trabajan para todos, eso generaba la solidaridad y mantener la propiedad en común.
Producto de la división social del trabajo y el comienzo de las relaciones de intercambio y la desigualdad de bienes, la organización gentilicia y tribal cedió su puesto a una forma de comunidad humana, con característica individual,  la propiedad privada, el Estado. Surge nuevas clases sociales, las mismas que se engendraron en el seno de la sociedad primitiva. Así nace la primera sociedad antagónica, clasista, la primera experiencia de dos clases que entran en pugna, en lucha de clases; el esclavismo (esclavos y esclavistas), posteriormente el feudalismo (siervo y el señor feudal, el amo), luego el capitalismo (proletariado y la burguesía). En el socialismo también existe clases sociales, pero con tendencia a su desaparición, abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, donde se construye las bases para la construcción de la sociedad comunista.

3.     FORMAS DE RELIGIÓN EN LA COMUNISMO PRIMITIVA
3.1.    Animatismo
La forma mas temprana de religión fue la fe en la existencia de almas y espíritus (animismo), y surgió en la primera formación económico-social, llamada sociedad primitiva o comunismo primitivo, pero gracias a ciertas condiciones, donde el hombre primitivo consideraba a las cosas, los objetos como seres vivos, llamada por L. Y. Shternberg, el animatismo.
En esta etapa, el hombre primitivo no distinguía entre lo orgánico y lo inorgánico. Más bien éste figuraba a la realidad circundante como seres orgánico, vivos. Shternberg, realizó trabajos en Siberia, referido a las creencias animistas: “Cuenta que los guilliaki (nivji) del rio Amur le aseguraron numerosas veces que una roca que se alzaba en el mar, no lejos de la costa, había llegado de lejos, del norte, después de haber reñido con su hermana.” (Citado por Sujov, 1968, p. 36). Lo anecdótico es, que el propio Shternberg observó que “en aquellas latitudes los enormes bloque de piedra que trasladan los témpanos de hielo empujados por la corriente marítima, lo que para él quedaron claros los motivos que habían dado lugar a semejante mito”. (Cita encontrada en Sujov, 1968, p. 37)
También Sujov (1968, p. 37) recoge de V. G. Bogaraz, lo siguiente, respecto del animatismo:
Las piedras, los árboles, las colinas o las nubes y también los fenómenos de la naturaleza (el viento, la lluvia, etc.), se consideran vivos (…). El objeto se mueve; por consiguiente está vivo. Exactamente igual, el hombre primitivo convierte en seres animados a los árboles que susurran, al viento que sopla, a la piedra, que durante tiempo permanece tranquila en su sitio, pero que puede hacer tropezar a quien pase junto a ella; a los lagos, los ríos y arroyos y a las colinas que se elevan sobre la llanura y proyectan su sombra sobre ella.
En consecuencia, Shternberg, en su libro La religión primitiva a la luz de la etnografía, nos presenta determinadas premisas para la existencia de la fe, como una de sus primeras formas de religión, pero no religión propiamente dicha; animatismo, que “consiste en considerar todas las cosas de la naturaleza como seres vivos, semejantes al hombre (…) vivificación general de la naturaleza” (Citado por Sujov, 1968, p. 37)
También el inglés Marett, afirma que:
El animismo ha sido precedido por un período caracterizado por el animatismo: el hombre primitivo, bajo el imperio del miedo permanente en el cual sufría, atribuía a las cosas una fuerza inmanente y misteriosa. La creencia en los espíritus habría sido precedida, por tanto, por una creencia en un poder temible, impersonal, desnudo de todo carácter físico, pero estar, sin embargo, vinculado a ellos de una manera permanente, durable. (Henry, 1957, p. 47)
Del conjunto de estos datos se obtiene la prueba de que la religión nació en la época arcaica, en la época del comunismo primitivo, cuya existencia ha sido probada en la etnografía clásica también por Lewis Morgan. Marx hacía referencia que, “Ese comunismo primitivo era de tipo cooperativo y resultado, no de la socialización de los medios de producción, entonces tan rudimentarios, tan raros, sino de la debilidad –ante la naturaleza, de los individuos aislados.” (Citado por Henry, 1957, p. 40)
El desarrollo de la ciencia, opacó las intenciones de muchos estudiosos intelectuales idealistas burgueses, quienes planteaban que la religión es propia del hombre desde sus comienzos. O sea, que la ciencia refuta y rechaza categóricamente la posibilidad del fenómeno religioso y el hombre aparecieran simultáneamente.
Sin embargo, existe cantidad de editoriales y volúmenes de libros, que se ofrecen desinformar y desacreditar a sus opositores. Por ejemplo Del Castillo en el prólogo de su libro, Historia de las religiones advierte lo siguiente: “En nuestro mundo desquiciado e invadido por el materialismo, la recapitulación de los valores espirituales de la humanidad es una necesidad perentoria.” (Cid, Riu, & Del Castillo, 1965, p. 7)
Asimismo, Cid, Riu, & Del Castillo (1965, p. 31) define a la religión como:
Un sistema en que el hombre reconoce la existencia de uno o varios seres espirituales superiores, que organizan y dirigen el mundo e impone ciertas reglas a los humanos, que éstos deben respetar bajo pena de duros castigos (…) En la religión, el hombre por sí mismo no es nada, está a merced  de la divinidad con la que se relaciona y une.
Asimismo, el controvertido intelectual Fernando Savater, en su reciente obra Los diez mandamientos del siglo XXI, asume que “Los diez mandamientos forman parte de la humanidad desde hace siglos y, en mayor o menor medida, han acompañado con sus conceptos el desarrollo de más de la mitad de la civilización.” (Savater, 2015, p. 10)
Para el escritor y filósofo Marcos Aguinis, refiriéndose al primer mandamiento (Amarás a dios sobre todas las cosas), afirma que:
El monoteísmo ha sido un avance prodigioso de la humanidad hacia niveles de abstracción que no existían hasta ese momento (…) un dios celoso que no aceptaba competencias. De manera que el monoteísmo significó dos cosas contrapuestas: una muy positiva que era un progreso espiritual y otra muy negativa que fue el progreso de la intolerancia. (Citado por Savater, 2015, p. 20)
El problema es que no está claro, sobre el establecimiento de la etapa en que surgió la religión. Sin embargo, la religión nació en la comunidad primitiva, pero se desconoce exactamente la fase en que se originó ella. Luego, después de un largo proceso de desarrollo del hombre, surgió el fenómeno religioso y no paralelamente.
Henry (1957, p. 40), manifestaba al respecto: “Del conjunto de datos se obtiene la prueba de que la religión nació en la época arcaica, en época del comunismo primitivo, cuya existencia ha sido probada en la etnografía clásica por L. H. Morgan.”
Por tanto, denominamos animatismo a todo objeto de la naturaleza que se halle en movimiento, tiene vida, parecido al hombre, y tiene su propia alma, su propio espíritu las cosas.

3.2.    Animismo
Aunque el animatismo no es aún una forma de religión, dado que no existe desdoblamiento del mundo real, un mundo del más allá y un mundo del más acá, el terrenal con el extraterrenal o supraterrenal, pero es el camino a crearla; son sus bases, sus premisas de ciertas condiciones, para darle l gran paso al llamado, animismo, como una forma de religión, hasta la descomposición final de la sociedad primitiva.
La religión comienza con el animismo, el cual se caracteriza porque tras las cosas de la realidad se oculta, según el hombre primitivo, la actividad de numerosas almas y espíritus, que pueden serles favorables o desfavorables al hombre, y a los cuales, mediante determinadas acciones, se les puede inclinar a favor de unos o, por el contrario, predisponerles en su contra. (Sujov, 1968, p. 38)
Una vez más, la ciencia da muestra que la religión no nació con el hombre.
Ninguna forma se debe pretender que la religión haya nacido con el hombre y haya existido desde la horda primitiva; eso sería retomar de un modo torcido la tesis, cara a los idealistas, del innatismo del sentimiento religioso, o la de la revelación, cara a los teólogos. (Henry, 1957, p. 40)
Por tanto, la definición científica de religión la encontramos en la obra Anti-Dühring:
La religión no es más que el reflejo fantástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes externos que dominan su existencia cotidiana: un reflejo, en el cual las fuerzas terrenas cobran forma de supraterrenas. En los comienzos de la historia son las fuerzas de la naturaleza las primeras en experimentar ese reflejo, para sufrir luego, en la posterior evolución de los distintos pueblos, los más complejos y abigarrados procesos de personificación. (Engels, 1968, p. 313)
Al respecto, cuando Engels habla de la religión como un “reflejo fantástico”, inmediatamente inferimos que la religión es un mito.
El mito es un reflejo fantástico de la realidad en la conciencia primitiva, encarnado en la creación popular característica de la Antigüedad. El mito es una narración que nace en las etapas tempranas de la historia y cuyas imágenes fantásticas (dioses, héroes legendarios, acontecimientos, etc.), marcaron un intento de sistematizar y explicar diversos fenómenos de la naturaleza y sociedad. (Rosental, 2005, p. 418)
Sin embargo, el historiador rumano Mircea Eliade, en su obra Mitología y realidad, afirmaba que gracias al mito, la vivencia es una realidad, donde nos desarrollamos, y su existencia hasta la actualidad es producto de fuerzas sobrenaturales. Es decir, que la religión lo considera hasta el punto de ayudarnos a explicar quiénes somos, fuente de fuerza, de supervivencia que nos ayuda en la vida. Tal parece, que Eliade no quiere desmitificar, sino vivir con la mitología.
El mito cuenta una historia sagrada; relata un acontecimiento que ha tenido lugar en el tiempo primordial, el tiempo fabuloso de los ‘comienzos’. Dicho de otro modo: el mito cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales, una realidad ha venido a la existencia, sea ésta la realidad total, el Cosmos, o solamente un fragmento: una isla, una especie vegetal, un comportamiento humano, una institución. (Citada por Ortega, 2013)
La práctica y el pensamiento contemporáneo nos enseñan, que nosotros intentamos vivir sin mitos, de sujetarnos a atenernos que nos enseña la ciencia, la razón, y sólo a partir de ello, tenemos conciencia de sí mismos y lo que hacemos, pero bajo ciertas leyes de la naturaleza y sociedad, las mismas que debemos superar.
Fue la impotencia, la incapacidad de explicarse de los fenómenos de la naturaleza que se presentaba, sus raíces, el origen de la religión.
El bajo nivel de las fuerzas productivas que motiva esta impotencia, fue la principal fuente social de la religión en la sociedad primitiva. Al depender de las fuerzas naturales, surge por vez primera imágenes fantásticas, donde las fuerzas naturales se convierten en una posición sobrenatural. (Sujov, 1968, p. 36)
Al respecto, Lucien Henry citando a Marx, indicaba, que en esta sociedad no existían clases sociales y que dependían fuertemente de los fenómenos de la naturaleza.
En esta sociedad que no estaba dividida en clases sociales, el hombre, ligado muy fuertemente a la comunidad, carecía aún de madurez individual y no había roto todavía el cordón umbilical que lo ligaba a sus congéneres; también se sentía impotente frente a las fuerzas enormes, aplastantes de la naturaleza, y es de esa imperfección nació la religión. (Henry, 1957, p. 40)
La primera forma de temprana de la religión fue que dentro de las cosas materiales se encontraban su alma, su espíritu, que influían sobre el que hacer del hombre primitivo.
Basada en la creencia en que las almas y espíritus influyen sobre la vida de las personas y los animales, sobre los objetos y fenómenos del mundo circundante. Las representaciones animistas surgieron en la sociedad primitiva. El hombre primitivo se imaginaba que las cosas, plantas, animales tenían su propia alma. (Rosental, 2005, p. 15)
En las condiciones que se desarrolló el hombre primitivo, la religión fue consecuencia de la lucha contra la naturaleza y el carácter de las fuerzas productivas. Esta debilidad e impotencia ante los fenómenos de la naturaleza, condicionada por el bajo nivel de desarrollo de la producción social, era un fenómeno social, el cual tuvo como producto, por vez primera las condiciones para que surgiese el fenómeno religioso.
Pero las relaciones de producción de la comunidad primitiva, de colaboración y de ayuda mutua, no constituían la fuente social de la religión, y asimismo estas relaciones de producción son el resultado del débil desarrollo de las fuerzas productivas.
La estructura de la base económica del comunismo primitivo, estaba orientada a la propiedad colectiva de los medios de producción, no existía clases sociales, ni la explotación del hombre por el hombre, practicaba una educación espontánea, y la distribución de la riqueza estaba en beneficio de los todos los miembros de la sociedad.
Hubo y existe hasta la actualidad, posiciones de estudiosos burgueses, de embellecer el papel, importancia y el trabajo de la religión para desarrollar y mejorar las condiciones de vida desde los comienzos de la historia de la humanidad hasta la actualidad. Por ejemplo, Sujov (1968) parafraseando al francés Mallver, menciona: “los enormes méritos de las religiones antiguas para con la humanidad” (p. 40); asimismo indica que “durante la infancia de la humanidad, la religión ejerció una influencia altamente benéfica. Constituía entonces el órgano fundamental del progreso, y sin ella la humanidad seguirá hundida en la barbarie.” (p. 40). También cita a F. Brentano, quien afirma que “la religión proporciona al hombre la máxima felicidad.” (p. 40)
De igual manera encontramos en Henry (1957, p. 43) citando a Tylor, la siguiente expresión:
Bajo el nombre de animismo, me propongo estudiar la doctrina de los ‘seres espirituales’, creencia que es la esencia misma de la filosofía espiritualista, en tanto opuesta a la filosofía materialista. La inteligencia, en un estado de cultura poco avanzado, parece sobre todo preocupada por dos categorías de fenómenos biológicos; primero: lo que constituye la diferencia entre un cuerpo vivo y un cuerpo muerto, la causa de la vigilia, del sueño, de la muerte, de la enfermedad; luego, la naturaleza de las formas humanas que aparecen en el sueño y en las visiones. De ahí, esta inducción de que en cada hombre hay una vida y un fantasma.
La intención de los intelectuales burgueses es darle importancia y significado de la religión, en su desenvolvimiento del hombre frente a la sociedad y naturaleza. Quieren dar a conocer, pero sin un fundamento científico, que este fenómeno es innato y nació junto con el hombre. Pero esto es totalmente falso, escribía Lenin:
En realidad, no fue la idea de Dios la que refrenó el ‘individualismo zoológico’ sino que lo refrenaron la horda y la comunidad primitivas. La idea de Dios, ha adormecido y embotado siempre los ‘sentimientos sociales’, sustituyendo lo vivo con la carroña, ha sido siempre la idea de la esclavitud (de la esclavitud peor, sin salida). La idea de Dios jamás ha ‘vinculado al individuo con la sociedad’, sino que ha maniatado a las clases oprimidas con la fe en el carácter divino de los opresores. (Lenin, 1973, p. 47)
Asimismo, existen muchos que dicen llamarse marxistas o izquierdistas, ateos, que a la larga, son inconsecuentes en su materialismo, tales como Ludwing Feuerbach, Eugenio Dühring, Fernando Savater, entre otros, cuyo objetivo no luchan en contra la religión, sino luchan a favor de él, luchan para renovarla y reconstruirla.
Por último, así como el hombre primitivo consideraba que los animales tenían alma, conocido como animismo, también debemos tener en cuenta, que durante su predominio, se conservaban o existían aún rezagos del animatismo. Porque no del todo, y de una buena vez, desparece, sino que se conservan todavía aún, algunas características del dominio anterior.

3.3.    Magia
Plantear la magia, como una de las otras formas de religión no es analizarlo independientemente, sino ella se halla íntimamente ligado animismo y al totemismo, y que al mismo tiempo la refuerza. Es decir, la magia influye y la complementa al animismo, y ambas constituyen el principio base de la religión, pero no religión propiamente dicho, sino como forma de religión u orígenes de las raíces de la religión.
Al respecto, Henry (1957) afirma sobre las primeras formas de religión:
Tanto el animatismo, como el animismo y como la magia solo  las formas primarias de la religión, como lo demuestra el estudio de los datos prearqueológicos y prehistóricos. Las más antiguas tumbas conocidas que testimonian una creencia religiosa es un espíritu o en un alma, se remontan a la época musteriense (hombre de Neanderthal enterrado con sus armas de sílex). (p. 63)
Luego la magia, decía Henry (1957, p. 64), es un “elemento activo, conjunto de acciones que procede del mismo desdoblamiento del mundo y que testimonia la creencia, sea en una eficacia del contacto, sea en una eficacia de los aparecido.”
Efectivamente, participar en una danza alrededor de un símbolo de la presa, que requiere satisfacer su necesidad, ayuda a la caza, lo que  no es otra cosa que anticiparse a lo real.
El juego de la caza ayuda a la caza (…); el simulacro y el símbolo equivalen a la realidad. Los australianos, antes de partir a la búsqueda del canguro, danzan religiosamente alrededor del dibujo que representa esta presa tan codiciada. (…) por ejemplo: si se quiere que el niño sea un pescador, se coloca el cordón umbilical en una piragua. (Henry, 1957, pp. 64 - 65)
Por tanto, plantea Henry (1957, p. 65), “la magia es esencialmente religiosa, así como la religión es esencialmente mágica”. Queda claro, que no podemos negar los elementos mágicos que contienen las religiones y definitivamente evitamos disolver el vínculo entre la magia y el animismo, entre el cristianismo, islamismo, judaísmo, etc.
Esta forma religiosa, impide el desarrollo de la ciencia, motiva la explicación de los fenómenos naturales, desde la superstición, la fantasía, el mito de los procesos reales; concluyendo que todo está dado por la mano de un ser, de un hombre, de un ser divino, porque los seres terrenales somos incapaces de realizar tales actos.
El desenvolvimiento fantástico y dogmático de una técnica ilusoria, la magia, que refuerza el animismo, especialmente cuando el hombre, es tentado a interpretar todo proceso natural como resultante de la acción de una persona, de un espíritu; así el alma determina ante sus ojos todo ser, todo fenómeno, así como toda evolución.
La magia se presenta a la luz de los resultados. Por un lado, la magia positiva, y por otro la magia negativa. La primera, es un acto bueno para el hombre, Por ejemplo, danzar alrededor de un símbolo cuya presa se hará realidad; es decir, si llamamos a algún fenómeno natural conseguiremos lo codiciado. La segunda, llamada también tabú, corresponde a ciertas conductas prohibidas que deben impedir hacer algo, para evitar su desgracia. Así, en la actualidad se muestra, cómo a los judíos les está prohibido comer carne de cerdo, los cristianos evitan comer carne roja en ciertos días festivos, etc., pero su origen es que eran tótems. Cabe indicar, que la magia negativa se presenta generalmente en el aspecto alimenticio y pocas de otro orden, por ejemplo, que las mujeres evitarían acercarse a una embarcación, ni tomar la silla de un hombre, ni preparar los platos en un fuego encendido por un hombre, etc. La mayoría de estos tabús, se dirigían más a las mujeres, que a los varones
La lista de tabús correspondiente a las prohibiciones de matar y comer animales, se fundamenta en el totemismo.

3.4.    Totemismo
El totemismo como fuente también de la forma de religión, se halla referido al “culto de los antepasados bajo la forma de animales o muy raramente de plantas, representa por tanto la ideología religiosa que corresponde a relaciones económicas ya complejas.” (Henry, 1957, p. 62)
El totemismo se encuentra relacionado de rendir ceremonias de nacimiento y muerte de ciertos animales. En algunos lugares de Austria, quedan rezagos, cuando se observa llevar luto se ha visto el “cadáver de un animal tótem; se lo entierra con ceremonias, costumbre que puede persistir aún cuando la estructura de la sociedad haya desaparecido y el totemismo concluido.” (Henry, 1957, p. 70)
No obstante, Lévi- Strauss presenta su crítica a los defensores del totemismo, empezando de Malinowski y Durkheim. Por un lado, “Malinowski admitía esta posibilidad reconociendo la realidad de esta institución objetiva. Trata de recuperar la unidad del totemismo, a través de generalizaciones, pero sin fragmentarlo en entidades distintas, otorgándole coherencia interna.” (Cucchetti & Mellado, 2008). Émile Durkheim, sostenía de forma similar a Malinowski:
El totemismo es tanto el nombre del clan como su emblema; el mismo ocupa un lugar de privilegio en la vida social de los grupos clánicos, permitiendo su continuidad. Por lo tanto, es el emblema y el nombre lo que necesitan estos grupos para subsistir. Por esta razón, el tótem no puede ser más que un signo arbitrario, aquello que cualquier sujeto puede concebir con facilidad. Los animales y las plantas se hallan presentes en la vida de los primitivos y son fáciles de significar. (Cucchetti & Mellado, 2008)
Por ello Lévi-Strauss, agrupa su crítica, tanto a Malinowski y Durkheim indicando que: “su teoría parte de la necesidad y culmina en un recurso al sentimiento” (Lévi- Strauss; 1997: 106)
Así como Malinowski, Durkheim y otros, que aparentan luchar contra la religión, hacen el papel sutilmente, de sacar a la concepción religiosa por la puerta, pero la regresan por la puerta; por tanto, sirven de caballo de batalla, como por ejemplo a Lévi-Strauss, llenar la crítica a la concepción opuesta.
Pero Marx, hizo las observaciones y críticas como Durkheim: “Olvida analizar las bases materiales de la sociedad, sus contradicciones internas, las relaciones entre aquella base y las famosas ‘realidades mentales superiores’.” (Citada por Henry, 1957, p. 51)
Kreglingerf afirmaba lo siguiente, sobre el alcance que tienen los tabús hacia los hombres
El hombre de un clan totémico cuida normalmente a su pariente animal y evita comerlo. Es decir, que las ceremonias que él organiza y que le suministran la alimentación indispensable, permiten a los miembros de la tribu saciar su hambre; sólo los propios cazadores se abstendrán de consumir la víctima de sus esfuerzos. Así, en las sociedades totémicas, cada uno depende del otro para la conquista de su alimentación; son vastas cooperativas donde cada uno se ocupa de la alimentación de todos los demás y él mismo no puede tocar más que los alimentos adquiridos por clase distintos al suyo. (Citado por Henry, 1957, p. 73)
El tabú es elevado a la sociedad, al hombre. La muerte de algún miembro de la familia, se entraña ceremonias con la carne del tótem, por ejemplo dar la hija a un miembro de otro clan, significa asegurar otra especie de alimentación.
En consecuencia, el totemismo, sostiene Rosental (2005, p. 604) como:
Una de las formas iniciales de la religión de la sociedad primitiva (…) lo fundamental del totemismo estriba en la creencia en un origen común y en la afinidad consanguínea de un grupo de personas con una determinada especie de animales, de plantas, de objetos o de fenómenos.”

4.     RAÍCES GNOSEOLÓGICAS DE LA RELIGIÓN EN SOCIEDAD COMUNISTA PRIMITIVA
Las causas que motivaron la existencia de la religión no sólo son sus raíces sociales, sino también sus raíces gnoseológicas. Las raíces sociales y  gnoseológicas de la religión se encuentran estrechamente unidad.
¿Dónde detectamos o encontramos sus raíces gnoseológicas de la religión? La respuesta acertada lo plantea Sujov (1968, p. 110): “Las raíces gnoseológicas de la religión tienen por base el conocimiento humano, vivo, poderoso y omnipotente, que se realiza según leyes determinadas.” Pero no es cualquier ley, sino corresponden a leyes del pensamiento, las cuales reflejan la realidad objetiva en la conciencia del hombre.
Entonces la religión es un producto de la actividad del pensamiento humano lógico y no alguna actividad prelógica, toda vez que no existió semejante forma de pensar. Por eso, “es la actividad del pensamiento lógico, y no del prelógico, lo que da lugar a la religión.” (Sujov, 1968, p. 113)
Nuestra propia percepción, nuestra observación de la realidad puede ser errónea, equivocada. Por ejemplo, cuando observamos el amanecer, afirmamos lo siguiente: “el sol está saliendo”, pero la ciencia demuestra, que es producto del movimiento constante de rotación y traslación de la globo terráqueo.
Por consiguiente, decía Sujov (1968, p. 119), “la percepción equivocada de la realidad constituye una de las premisas gnoseológicas de su reflejo equivocado en la conciencia del hombre. Por su parte, la toma de conciencia equivocada ayuda a la percepción errónea.”
La imaginación, la fantasía es otra propiedad o atributo que tiene el hombre en su actividad mental, donde ayuda a prever, anticiparnos mentalmente al futuro. Y, gracias a la imaginación el hombre es capaz de separar su propia actividad mental de su base material, haciéndola aparecer como inteligencia divina, lo que conduce a la religión.
Por tanto, “gracias a la imaginación puede surgir la idea del minotauro, monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro, y de los gritos, animales fabulosos con cuerpo de león y cabeza y alas de águila” (Sujov, 1968, p. 121).
En la antigüedad el griego Jenofonte sostenía lo siguiente: “Si los toros y los leones tuvieran manos que les permitiera crear, como los hombres, obras de arte, también se habrían dedicado a representar a los dioses y darles a sus cuerpos las mismas formas que poseen ellos” (Citada por Sujov, 1968, p. 117). A raíz de ello, Lenin plantea “Dioses a imagen del hombre” (Citada por Sujov, 1968, p. 117)

5.     DISOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD PRIMITIVA
En la comunidad primitiva, las relaciones eran reguladas por la fuerza de la costumbre, por los hábitos, etc. No existía la explotación del hombre por el hombre, dado que no cabía la propiedad privada. No quedaba excedente alguno, porque los escasos productos que conseguían eran consumidos por todos y en día. Por tanto, no había necesidad de un instrumento de coerción, El Estado, toda vez que los ancianos dirigían el reparto de los productos, así como su búsqueda. Es decir, el gobierno, la autoridad era ejercido colectivamente o se encargaba a los ancianos mas respetables, para su orientación y sugerencias, por su amplia y sabia experiencia.
Sin embargo, “el cultivador, gracias al ganado, ve crecer la productividad de su trabajo en cantidad enormes y la cooperación primitiva, al hacer inútil, tendió a disolverse después de haber sido momentáneamente reforzada.” (Henry, 1957, p. 80)
El incremento productivo se explica, por la necesidad y el deseo de aliviar el trabajo y de disponer de reservas para hacer frente a las calamidades naturales, perfeccionando los instrumentos y los hábitos de trabajo, pero al desarrollar los instrumentos de trabajo, los hombres al margen de su voluntad preparaban una transformación radical de la sociedad; el paso de la comunidad primitiva al esclavismo, ya que las fuerzas productivas con su desarrollo, exigían nuevas relaciones de producción. (Arauco & Moya, s. f., p. 35)
Con el tiempo, la administración gentilicia se convirtió en una contradicción con las nuevas condiciones materiales, producto de elevadas formas de la división del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción. Por ello, precisaba Engels en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, que el régimen gentilicio “fue destruido por la división del trabajo, que dividió la sociedad en clases, y reemplazado por el Estado.” (Citada por la Academia Ciencias de la URSS, 1975, p. 156)

6.     CONCLUSIONES
La premisa para el surgimiento de una de las formas de religión (animismo) fue cuando los hombres primitivos consideran todas las cosas de la naturaleza como seres vivos, semejantes al hombre, llamado animatismo. En esta etapa no existe el desdoblamiento del mundo en el más acá y el más allá. Esas fuerzas terrenas no constituían  aún la forma extraterrenal.
Cuando el hombre se encuentra desdoblando el mundo de la forma terrenal a lo extraterrenal, o al considerar la fe en los espíritus y almas, además que éstos existen con apariencia de animales, llegan a la primera forma de religión, el animismo.
Fue la impotencia, la incapacidad de explicarse de los fenómenos de la naturaleza que se presentaba, sus raíces, el origen de la religión. El bajo nivel de las fuerzas productivas que motiva esta impotencia, fue la principal fuente social de la religión en la sociedad primitiva. Al depender de las fuerzas naturales, surge por vez primera imágenes fantásticas, donde las fuerzas naturales se convierten en una posición sobrenatural.
El surgimiento de la religión, no sólo es producto de la debilidad del hombre primitivo en su lucha contra la naturaleza, sino también del desarrollo intelecto en dicha etapa. Y, como resultado de la división del trabajo: en intelectual y físico, da lugar a la división del trabajo, y comienza la primera forma de explotación y sociedad clasista, un nuevo régimen llamado, esclavista.
La percepción equivocada de la realidad constituye una de las premisas gnoseológicas de su reflejo equivocado en la conciencia del hombre. Y, gracias a la imaginación el hombre es capaz de separar su propia actividad mental de su base material, haciéndola aparecer como inteligencia divina, lo que conduce a la religión.
Si la religión no nació con el hombre, porque estuvo condicionada históricamente de ciertas circunstancias sociales, entonces no es eterna. Por consiguiente, la religión gradualmente tendrá que extinguirse, desaparecer, dado que hubo un tiempo que el hombre vivió, sin la necesidad de religión y menos de un Estado. Sólo quedará recuerdos en los libros, como algo histórico.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Academia Ciencias de la URSS. (1975). Fundamentos de filosofía marxista - leninista (Vol. II). Moscú: Progreso.
Arauco, T., & Moya, N. (s. f.). Materialismo Histórico. Huancayo: Instituto de Investigación y Difusión Pedagógica JCM.
Cid, C., Riu, M., & Del Castillo, A. (1965). Historia de las religiones. Barcelona: Ramon Sopena, S. A.
Cucchetti, H., & Mellado, M. V. (2008). Estructuralismo y religión: Lévi-Strauss y el análisis de la vida religiosa.
Engels, F. (1968). El Anti-Dühring. La subversión de la ciencia por el señor Eugen Dühring (Segunda Edición). México: Grijalbo.
Henry, L. (1957). Los orígenes de la religión (Segunda, Vol. 23). Buenos Aires: Claridad.
Lenin, V. (1973). Acerca de la religión (Tercera edición). Moscú: Progreso.
Ortega, P. por M. V. (2013). Mito y realidad. Mircea Eliade. Recuperado a partir de http://lecturasdeunfilosofo.blogspot.com/2013/07/mito-y-realidad-mircea-eliade.html
Rosental, I. (2005). Diccionario filosófico. Lima: Huascarán.
Savater, F. (2015). Los diez mandamientos del siglo XXI. Lima: Penguin Random House.
Sujov, A. D. (1968). Las raíces de la religión. México: Grijalbo.


La religión en el comunismo

La ideología religiosa en la fase inferior – el socialismo – del comunismo, continúa existiendo “…ya que las causas – manifestaba Sujov (19...