jueves, 4 de mayo de 2017

La religión en el comunismo primitivo


Para estudiar las raíces sociales de la religión, debemos empezar con la revisión de la historia de la sociedad, con su respectivo análisis y síntesis, a la luz del materialismo dialéctico e histórico, ligados en los modos de producción: comunista primitiva, esclavista, feudalista, capitalista y comunismo científico. Cabe señalar, que no basta con el estudio de sus raíces sociales, sino con el estudio de sus raíces gnoseológicas, porque se complementan, porque lo uno necesita del otro. Esta vez, vamos a tratar brevemente sus fuentes o raíces sociales y gnoseológicas de la aparición de la religión, cuyo principio fue en la sociedad primitiva, en donde ella se presenta, como una de sus formas terrenales; animatismo, animista, magia y totemismo, mas no así, en su forma supraterrenal, o religión propiamente dicha.
Palabras claves: Religión, raíces sociales, raíces gnoseológicas

INTRODUCCIÓN
La religión nace dentro de la sociedad comunista primitiva, pero para determinar cuándo surgió, es de imperiosa necesidad hacer el estudio en su interrelación e interacción con algunas ciencias, con las cuales ayudarán a comprender las verdaderas raíces de la religión. Por eso, Sujov (1968) afirmaba, que para resolver dicho problema debemos empezar con la participación conjunta de la antropología, arqueología y etnografía, con lo cual ayuda a comprender una serie de problemas relacionadas a la sociedad.
La antropología, como ciencia que estudia el origen, transformaciones y desarrollo físico de los hombres, se basa bajo ciertas condiciones en que transcurre la vida de la sociedad. La etnografía como proceso sistemático de aproximación a una situación social, se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, cómo interactúa; se propone descubrir sus creencias, valores, etc. La arqueología nos proporciona cantidad de información a través de monumentos, cerámicas y documentos que sobreviven hasta la actualidad.
El animatismo como base para desdoblar el mundo del mas acá y del mas allá, originó la primera forma de religión, el animismo, luego la magia, posteriormente el totemismo, hasta la finalización de la sociedad primitiva. Además, cabe mencionar que dicha sociedad no existía clases sociales, menos la explotación del hombre por el hombre, su educación era espontánea y aclasista.
Por último, una de las fuentes sociales fundamentales de la religión, fue la impotencia del hombre frente a la fuerzas de la naturaleza, producto del bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, lo que indica también aún más bajo en que se encontraba el hombre y su pensamiento, su intelecto.

1.     RAÍCES SOCIALES DE LA RELIGIÓN EN SOCIEDAD COMUNISTA PRIMITIVA
Entendiendo que la producción es ante todo, un proceso permanente de interacción entre la sociedad y la naturaleza, el trabajo es un factor importante para que el hombre se forme como ser social. Y es precisamente, que nos diferenciamos de los animales, fundamentalmente por la producción de los instrumentos de trabajo, el lenguaje articulado y el pensamiento abstracto. Dentro de los tres, Marx y Engels, consideran como un punto de partida la producción de los instrumentos de trabajo: “El hombre se diferencia de los animales a partir del momento en que comienza a producir sus medios de vida.” (Academia Ciencias de la URSS, 1975, pp. 33-34)
Sin embargo, el proceso de producción de los hombres no sólo crea los instrumentos de trabajo, sino que también al elaborarlos, producen y reproducen sus propias relaciones sociales.
En este curso la producción se constituye en la base de la naturaleza. De modo que históricamente de la simple utilización de los objetos proporcionados por la naturaleza, observable no pocas veces entre los animales, el hombre primitivo pasó a la confección de instrumentos de trabajo y éste fue el momento principal en el surgimiento del trabajo propiamente humano. (Arauco & Moya, s. f., p. 13)
Las fuerzas productivas y las relaciones de producción, son dos elementos indisolublemente interrelacionados en todo proceso de producción, donde el primer aspecto es el elemento fundamental para influir en la naturaleza y transformarla.
Las fuerzas productivas y las relaciones de producción son dos componentes inseparables de la producción social, así como “el contenido determina la forma, las fuerzas productivas determinan las relaciones de producción. A su vez las relaciones de producción dan una cualidad social determinada al funcionamiento de las fuerzas productivas.” (Academia Ciencias de la URSS, 1975, p. 62)
Para ingresar al estudio de una de las formas de religión, y posteriormente religión, propiamente dicha, muchos estudiosos del tema comprendieron que los datos otorgados por la ciencia de la arqueología, etnografía y arqueología son de pronto, una gran ayuda para explicar científicamente la esencia de la raíces de la religión.
La Arqueología, que estudia los monumentos materiales del pasado, los instrumentos de trabajo y aún ciertos vestigios de origen natural; esos monumentos, esos objetos varía con las relaciones que los hombres contraen entre sí y con la naturaleza, por el estudio cronológico permite seguir a la sociedad prehistórica en su evolución. (Henry, 1957, p. 39)
La etnografía como proceso sistemático de aproximación a una situación social, se interesa por lo que la gente hace, cómo se comporta, como interactúa; se propone descubrir sus creencias, valores, etc. La antropología, como ciencia que estudia el origen, transformaciones y desarrollo físico de los hombres, pero su estudio se basa bajo ciertas condiciones en que transcurre la vida de la sociedad. (Henry, 1957)
Con todo este conjunto de datos científicos que nos proporciona, se evidencia que la religión, como una de sus formas, surgió en la sociedad primitiva.

2.     CLASES Y LUCHA DE CLASES
La sociedad se encuentra dividido en clases, en grandes grupos de hombres: edad, sexo, raza, profesión, nacionalidad, ocupación, etc. Sin embargo, estos grupos no determinan el nivel de desarrollo socio-económico y cultural de una sociedad. La división de la sociedad escindida en clases sociales es resultado de la división del trabajo en el seno de una sociedad.
Por tanto, las clases sociales son grupos de hombres que se diferencian entre sí, ante todo, por el lugar que ocupan en un sistema de producción históricamente determinado, con relación en que se encuentran con respecto a los medios de producción, por el modo y la proporción en que perciben la parte de la riqueza social de que disponen. (Academia Ciencias de la URSS, 1975)
Pero hubo una sociedad donde se desconocía clases sociales, la sociedad comunista primitiva, cuya base de las relaciones de producción es la propiedad social sobre los medios de producción, no existía la propiedad privada, no había explotación del hombre por el hombre, tenían una educación espontánea, aclasista, todos trabajan para todos, eso generaba la solidaridad y mantener la propiedad en común.
Producto de la división social del trabajo y el comienzo de las relaciones de intercambio y la desigualdad de bienes, la organización gentilicia y tribal cedió su puesto a una forma de comunidad humana, con característica individual,  la propiedad privada, el Estado. Surge nuevas clases sociales, las mismas que se engendraron en el seno de la sociedad primitiva. Así nace la primera sociedad antagónica, clasista, la primera experiencia de dos clases que entran en pugna, en lucha de clases; el esclavismo (esclavos y esclavistas), posteriormente el feudalismo (siervo y el señor feudal, el amo), luego el capitalismo (proletariado y la burguesía). En el socialismo también existe clases sociales, pero con tendencia a su desaparición, abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción, donde se construye las bases para la construcción de la sociedad comunista.

3.     FORMAS DE RELIGIÓN EN LA COMUNISMO PRIMITIVA
3.1.    Animatismo
La forma mas temprana de religión fue la fe en la existencia de almas y espíritus (animismo), y surgió en la primera formación económico-social, llamada sociedad primitiva o comunismo primitivo, pero gracias a ciertas condiciones, donde el hombre primitivo consideraba a las cosas, los objetos como seres vivos, llamada por L. Y. Shternberg, el animatismo.
En esta etapa, el hombre primitivo no distinguía entre lo orgánico y lo inorgánico. Más bien éste figuraba a la realidad circundante como seres orgánico, vivos. Shternberg, realizó trabajos en Siberia, referido a las creencias animistas: “Cuenta que los guilliaki (nivji) del rio Amur le aseguraron numerosas veces que una roca que se alzaba en el mar, no lejos de la costa, había llegado de lejos, del norte, después de haber reñido con su hermana.” (Citado por Sujov, 1968, p. 36). Lo anecdótico es, que el propio Shternberg observó que “en aquellas latitudes los enormes bloque de piedra que trasladan los témpanos de hielo empujados por la corriente marítima, lo que para él quedaron claros los motivos que habían dado lugar a semejante mito”. (Cita encontrada en Sujov, 1968, p. 37)
También Sujov (1968, p. 37) recoge de V. G. Bogaraz, lo siguiente, respecto del animatismo:
Las piedras, los árboles, las colinas o las nubes y también los fenómenos de la naturaleza (el viento, la lluvia, etc.), se consideran vivos (…). El objeto se mueve; por consiguiente está vivo. Exactamente igual, el hombre primitivo convierte en seres animados a los árboles que susurran, al viento que sopla, a la piedra, que durante tiempo permanece tranquila en su sitio, pero que puede hacer tropezar a quien pase junto a ella; a los lagos, los ríos y arroyos y a las colinas que se elevan sobre la llanura y proyectan su sombra sobre ella.
En consecuencia, Shternberg, en su libro La religión primitiva a la luz de la etnografía, nos presenta determinadas premisas para la existencia de la fe, como una de sus primeras formas de religión, pero no religión propiamente dicha; animatismo, que “consiste en considerar todas las cosas de la naturaleza como seres vivos, semejantes al hombre (…) vivificación general de la naturaleza” (Citado por Sujov, 1968, p. 37)
También el inglés Marett, afirma que:
El animismo ha sido precedido por un período caracterizado por el animatismo: el hombre primitivo, bajo el imperio del miedo permanente en el cual sufría, atribuía a las cosas una fuerza inmanente y misteriosa. La creencia en los espíritus habría sido precedida, por tanto, por una creencia en un poder temible, impersonal, desnudo de todo carácter físico, pero estar, sin embargo, vinculado a ellos de una manera permanente, durable. (Henry, 1957, p. 47)
Del conjunto de estos datos se obtiene la prueba de que la religión nació en la época arcaica, en la época del comunismo primitivo, cuya existencia ha sido probada en la etnografía clásica también por Lewis Morgan. Marx hacía referencia que, “Ese comunismo primitivo era de tipo cooperativo y resultado, no de la socialización de los medios de producción, entonces tan rudimentarios, tan raros, sino de la debilidad –ante la naturaleza, de los individuos aislados.” (Citado por Henry, 1957, p. 40)
El desarrollo de la ciencia, opacó las intenciones de muchos estudiosos intelectuales idealistas burgueses, quienes planteaban que la religión es propia del hombre desde sus comienzos. O sea, que la ciencia refuta y rechaza categóricamente la posibilidad del fenómeno religioso y el hombre aparecieran simultáneamente.
Sin embargo, existe cantidad de editoriales y volúmenes de libros, que se ofrecen desinformar y desacreditar a sus opositores. Por ejemplo Del Castillo en el prólogo de su libro, Historia de las religiones advierte lo siguiente: “En nuestro mundo desquiciado e invadido por el materialismo, la recapitulación de los valores espirituales de la humanidad es una necesidad perentoria.” (Cid, Riu, & Del Castillo, 1965, p. 7)
Asimismo, Cid, Riu, & Del Castillo (1965, p. 31) define a la religión como:
Un sistema en que el hombre reconoce la existencia de uno o varios seres espirituales superiores, que organizan y dirigen el mundo e impone ciertas reglas a los humanos, que éstos deben respetar bajo pena de duros castigos (…) En la religión, el hombre por sí mismo no es nada, está a merced  de la divinidad con la que se relaciona y une.
Asimismo, el controvertido intelectual Fernando Savater, en su reciente obra Los diez mandamientos del siglo XXI, asume que “Los diez mandamientos forman parte de la humanidad desde hace siglos y, en mayor o menor medida, han acompañado con sus conceptos el desarrollo de más de la mitad de la civilización.” (Savater, 2015, p. 10)
Para el escritor y filósofo Marcos Aguinis, refiriéndose al primer mandamiento (Amarás a dios sobre todas las cosas), afirma que:
El monoteísmo ha sido un avance prodigioso de la humanidad hacia niveles de abstracción que no existían hasta ese momento (…) un dios celoso que no aceptaba competencias. De manera que el monoteísmo significó dos cosas contrapuestas: una muy positiva que era un progreso espiritual y otra muy negativa que fue el progreso de la intolerancia. (Citado por Savater, 2015, p. 20)
El problema es que no está claro, sobre el establecimiento de la etapa en que surgió la religión. Sin embargo, la religión nació en la comunidad primitiva, pero se desconoce exactamente la fase en que se originó ella. Luego, después de un largo proceso de desarrollo del hombre, surgió el fenómeno religioso y no paralelamente.
Henry (1957, p. 40), manifestaba al respecto: “Del conjunto de datos se obtiene la prueba de que la religión nació en la época arcaica, en época del comunismo primitivo, cuya existencia ha sido probada en la etnografía clásica por L. H. Morgan.”
Por tanto, denominamos animatismo a todo objeto de la naturaleza que se halle en movimiento, tiene vida, parecido al hombre, y tiene su propia alma, su propio espíritu las cosas.

3.2.    Animismo
Aunque el animatismo no es aún una forma de religión, dado que no existe desdoblamiento del mundo real, un mundo del más allá y un mundo del más acá, el terrenal con el extraterrenal o supraterrenal, pero es el camino a crearla; son sus bases, sus premisas de ciertas condiciones, para darle l gran paso al llamado, animismo, como una forma de religión, hasta la descomposición final de la sociedad primitiva.
La religión comienza con el animismo, el cual se caracteriza porque tras las cosas de la realidad se oculta, según el hombre primitivo, la actividad de numerosas almas y espíritus, que pueden serles favorables o desfavorables al hombre, y a los cuales, mediante determinadas acciones, se les puede inclinar a favor de unos o, por el contrario, predisponerles en su contra. (Sujov, 1968, p. 38)
Una vez más, la ciencia da muestra que la religión no nació con el hombre.
Ninguna forma se debe pretender que la religión haya nacido con el hombre y haya existido desde la horda primitiva; eso sería retomar de un modo torcido la tesis, cara a los idealistas, del innatismo del sentimiento religioso, o la de la revelación, cara a los teólogos. (Henry, 1957, p. 40)
Por tanto, la definición científica de religión la encontramos en la obra Anti-Dühring:
La religión no es más que el reflejo fantástico, en las cabezas de los hombres, de los poderes externos que dominan su existencia cotidiana: un reflejo, en el cual las fuerzas terrenas cobran forma de supraterrenas. En los comienzos de la historia son las fuerzas de la naturaleza las primeras en experimentar ese reflejo, para sufrir luego, en la posterior evolución de los distintos pueblos, los más complejos y abigarrados procesos de personificación. (Engels, 1968, p. 313)
Al respecto, cuando Engels habla de la religión como un “reflejo fantástico”, inmediatamente inferimos que la religión es un mito.
El mito es un reflejo fantástico de la realidad en la conciencia primitiva, encarnado en la creación popular característica de la Antigüedad. El mito es una narración que nace en las etapas tempranas de la historia y cuyas imágenes fantásticas (dioses, héroes legendarios, acontecimientos, etc.), marcaron un intento de sistematizar y explicar diversos fenómenos de la naturaleza y sociedad. (Rosental, 2005, p. 418)
Sin embargo, el historiador rumano Mircea Eliade, en su obra Mitología y realidad, afirmaba que gracias al mito, la vivencia es una realidad, donde nos desarrollamos, y su existencia hasta la actualidad es producto de fuerzas sobrenaturales. Es decir, que la religión lo considera hasta el punto de ayudarnos a explicar quiénes somos, fuente de fuerza, de supervivencia que nos ayuda en la vida. Tal parece, que Eliade no quiere desmitificar, sino vivir con la mitología.
El mito cuenta una historia sagrada; relata un acontecimiento que ha tenido lugar en el tiempo primordial, el tiempo fabuloso de los ‘comienzos’. Dicho de otro modo: el mito cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales, una realidad ha venido a la existencia, sea ésta la realidad total, el Cosmos, o solamente un fragmento: una isla, una especie vegetal, un comportamiento humano, una institución. (Citada por Ortega, 2013)
La práctica y el pensamiento contemporáneo nos enseñan, que nosotros intentamos vivir sin mitos, de sujetarnos a atenernos que nos enseña la ciencia, la razón, y sólo a partir de ello, tenemos conciencia de sí mismos y lo que hacemos, pero bajo ciertas leyes de la naturaleza y sociedad, las mismas que debemos superar.
Fue la impotencia, la incapacidad de explicarse de los fenómenos de la naturaleza que se presentaba, sus raíces, el origen de la religión.
El bajo nivel de las fuerzas productivas que motiva esta impotencia, fue la principal fuente social de la religión en la sociedad primitiva. Al depender de las fuerzas naturales, surge por vez primera imágenes fantásticas, donde las fuerzas naturales se convierten en una posición sobrenatural. (Sujov, 1968, p. 36)
Al respecto, Lucien Henry citando a Marx, indicaba, que en esta sociedad no existían clases sociales y que dependían fuertemente de los fenómenos de la naturaleza.
En esta sociedad que no estaba dividida en clases sociales, el hombre, ligado muy fuertemente a la comunidad, carecía aún de madurez individual y no había roto todavía el cordón umbilical que lo ligaba a sus congéneres; también se sentía impotente frente a las fuerzas enormes, aplastantes de la naturaleza, y es de esa imperfección nació la religión. (Henry, 1957, p. 40)
La primera forma de temprana de la religión fue que dentro de las cosas materiales se encontraban su alma, su espíritu, que influían sobre el que hacer del hombre primitivo.
Basada en la creencia en que las almas y espíritus influyen sobre la vida de las personas y los animales, sobre los objetos y fenómenos del mundo circundante. Las representaciones animistas surgieron en la sociedad primitiva. El hombre primitivo se imaginaba que las cosas, plantas, animales tenían su propia alma. (Rosental, 2005, p. 15)
En las condiciones que se desarrolló el hombre primitivo, la religión fue consecuencia de la lucha contra la naturaleza y el carácter de las fuerzas productivas. Esta debilidad e impotencia ante los fenómenos de la naturaleza, condicionada por el bajo nivel de desarrollo de la producción social, era un fenómeno social, el cual tuvo como producto, por vez primera las condiciones para que surgiese el fenómeno religioso.
Pero las relaciones de producción de la comunidad primitiva, de colaboración y de ayuda mutua, no constituían la fuente social de la religión, y asimismo estas relaciones de producción son el resultado del débil desarrollo de las fuerzas productivas.
La estructura de la base económica del comunismo primitivo, estaba orientada a la propiedad colectiva de los medios de producción, no existía clases sociales, ni la explotación del hombre por el hombre, practicaba una educación espontánea, y la distribución de la riqueza estaba en beneficio de los todos los miembros de la sociedad.
Hubo y existe hasta la actualidad, posiciones de estudiosos burgueses, de embellecer el papel, importancia y el trabajo de la religión para desarrollar y mejorar las condiciones de vida desde los comienzos de la historia de la humanidad hasta la actualidad. Por ejemplo, Sujov (1968) parafraseando al francés Mallver, menciona: “los enormes méritos de las religiones antiguas para con la humanidad” (p. 40); asimismo indica que “durante la infancia de la humanidad, la religión ejerció una influencia altamente benéfica. Constituía entonces el órgano fundamental del progreso, y sin ella la humanidad seguirá hundida en la barbarie.” (p. 40). También cita a F. Brentano, quien afirma que “la religión proporciona al hombre la máxima felicidad.” (p. 40)
De igual manera encontramos en Henry (1957, p. 43) citando a Tylor, la siguiente expresión:
Bajo el nombre de animismo, me propongo estudiar la doctrina de los ‘seres espirituales’, creencia que es la esencia misma de la filosofía espiritualista, en tanto opuesta a la filosofía materialista. La inteligencia, en un estado de cultura poco avanzado, parece sobre todo preocupada por dos categorías de fenómenos biológicos; primero: lo que constituye la diferencia entre un cuerpo vivo y un cuerpo muerto, la causa de la vigilia, del sueño, de la muerte, de la enfermedad; luego, la naturaleza de las formas humanas que aparecen en el sueño y en las visiones. De ahí, esta inducción de que en cada hombre hay una vida y un fantasma.
La intención de los intelectuales burgueses es darle importancia y significado de la religión, en su desenvolvimiento del hombre frente a la sociedad y naturaleza. Quieren dar a conocer, pero sin un fundamento científico, que este fenómeno es innato y nació junto con el hombre. Pero esto es totalmente falso, escribía Lenin:
En realidad, no fue la idea de Dios la que refrenó el ‘individualismo zoológico’ sino que lo refrenaron la horda y la comunidad primitivas. La idea de Dios, ha adormecido y embotado siempre los ‘sentimientos sociales’, sustituyendo lo vivo con la carroña, ha sido siempre la idea de la esclavitud (de la esclavitud peor, sin salida). La idea de Dios jamás ha ‘vinculado al individuo con la sociedad’, sino que ha maniatado a las clases oprimidas con la fe en el carácter divino de los opresores. (Lenin, 1973, p. 47)
Asimismo, existen muchos que dicen llamarse marxistas o izquierdistas, ateos, que a la larga, son inconsecuentes en su materialismo, tales como Ludwing Feuerbach, Eugenio Dühring, Fernando Savater, entre otros, cuyo objetivo no luchan en contra la religión, sino luchan a favor de él, luchan para renovarla y reconstruirla.
Por último, así como el hombre primitivo consideraba que los animales tenían alma, conocido como animismo, también debemos tener en cuenta, que durante su predominio, se conservaban o existían aún rezagos del animatismo. Porque no del todo, y de una buena vez, desparece, sino que se conservan todavía aún, algunas características del dominio anterior.

3.3.    Magia
Plantear la magia, como una de las otras formas de religión no es analizarlo independientemente, sino ella se halla íntimamente ligado animismo y al totemismo, y que al mismo tiempo la refuerza. Es decir, la magia influye y la complementa al animismo, y ambas constituyen el principio base de la religión, pero no religión propiamente dicho, sino como forma de religión u orígenes de las raíces de la religión.
Al respecto, Henry (1957) afirma sobre las primeras formas de religión:
Tanto el animatismo, como el animismo y como la magia solo  las formas primarias de la religión, como lo demuestra el estudio de los datos prearqueológicos y prehistóricos. Las más antiguas tumbas conocidas que testimonian una creencia religiosa es un espíritu o en un alma, se remontan a la época musteriense (hombre de Neanderthal enterrado con sus armas de sílex). (p. 63)
Luego la magia, decía Henry (1957, p. 64), es un “elemento activo, conjunto de acciones que procede del mismo desdoblamiento del mundo y que testimonia la creencia, sea en una eficacia del contacto, sea en una eficacia de los aparecido.”
Efectivamente, participar en una danza alrededor de un símbolo de la presa, que requiere satisfacer su necesidad, ayuda a la caza, lo que  no es otra cosa que anticiparse a lo real.
El juego de la caza ayuda a la caza (…); el simulacro y el símbolo equivalen a la realidad. Los australianos, antes de partir a la búsqueda del canguro, danzan religiosamente alrededor del dibujo que representa esta presa tan codiciada. (…) por ejemplo: si se quiere que el niño sea un pescador, se coloca el cordón umbilical en una piragua. (Henry, 1957, pp. 64 - 65)
Por tanto, plantea Henry (1957, p. 65), “la magia es esencialmente religiosa, así como la religión es esencialmente mágica”. Queda claro, que no podemos negar los elementos mágicos que contienen las religiones y definitivamente evitamos disolver el vínculo entre la magia y el animismo, entre el cristianismo, islamismo, judaísmo, etc.
Esta forma religiosa, impide el desarrollo de la ciencia, motiva la explicación de los fenómenos naturales, desde la superstición, la fantasía, el mito de los procesos reales; concluyendo que todo está dado por la mano de un ser, de un hombre, de un ser divino, porque los seres terrenales somos incapaces de realizar tales actos.
El desenvolvimiento fantástico y dogmático de una técnica ilusoria, la magia, que refuerza el animismo, especialmente cuando el hombre, es tentado a interpretar todo proceso natural como resultante de la acción de una persona, de un espíritu; así el alma determina ante sus ojos todo ser, todo fenómeno, así como toda evolución.
La magia se presenta a la luz de los resultados. Por un lado, la magia positiva, y por otro la magia negativa. La primera, es un acto bueno para el hombre, Por ejemplo, danzar alrededor de un símbolo cuya presa se hará realidad; es decir, si llamamos a algún fenómeno natural conseguiremos lo codiciado. La segunda, llamada también tabú, corresponde a ciertas conductas prohibidas que deben impedir hacer algo, para evitar su desgracia. Así, en la actualidad se muestra, cómo a los judíos les está prohibido comer carne de cerdo, los cristianos evitan comer carne roja en ciertos días festivos, etc., pero su origen es que eran tótems. Cabe indicar, que la magia negativa se presenta generalmente en el aspecto alimenticio y pocas de otro orden, por ejemplo, que las mujeres evitarían acercarse a una embarcación, ni tomar la silla de un hombre, ni preparar los platos en un fuego encendido por un hombre, etc. La mayoría de estos tabús, se dirigían más a las mujeres, que a los varones
La lista de tabús correspondiente a las prohibiciones de matar y comer animales, se fundamenta en el totemismo.

3.4.    Totemismo
El totemismo como fuente también de la forma de religión, se halla referido al “culto de los antepasados bajo la forma de animales o muy raramente de plantas, representa por tanto la ideología religiosa que corresponde a relaciones económicas ya complejas.” (Henry, 1957, p. 62)
El totemismo se encuentra relacionado de rendir ceremonias de nacimiento y muerte de ciertos animales. En algunos lugares de Austria, quedan rezagos, cuando se observa llevar luto se ha visto el “cadáver de un animal tótem; se lo entierra con ceremonias, costumbre que puede persistir aún cuando la estructura de la sociedad haya desaparecido y el totemismo concluido.” (Henry, 1957, p. 70)
No obstante, Lévi- Strauss presenta su crítica a los defensores del totemismo, empezando de Malinowski y Durkheim. Por un lado, “Malinowski admitía esta posibilidad reconociendo la realidad de esta institución objetiva. Trata de recuperar la unidad del totemismo, a través de generalizaciones, pero sin fragmentarlo en entidades distintas, otorgándole coherencia interna.” (Cucchetti & Mellado, 2008). Émile Durkheim, sostenía de forma similar a Malinowski:
El totemismo es tanto el nombre del clan como su emblema; el mismo ocupa un lugar de privilegio en la vida social de los grupos clánicos, permitiendo su continuidad. Por lo tanto, es el emblema y el nombre lo que necesitan estos grupos para subsistir. Por esta razón, el tótem no puede ser más que un signo arbitrario, aquello que cualquier sujeto puede concebir con facilidad. Los animales y las plantas se hallan presentes en la vida de los primitivos y son fáciles de significar. (Cucchetti & Mellado, 2008)
Por ello Lévi-Strauss, agrupa su crítica, tanto a Malinowski y Durkheim indicando que: “su teoría parte de la necesidad y culmina en un recurso al sentimiento” (Lévi- Strauss; 1997: 106)
Así como Malinowski, Durkheim y otros, que aparentan luchar contra la religión, hacen el papel sutilmente, de sacar a la concepción religiosa por la puerta, pero la regresan por la puerta; por tanto, sirven de caballo de batalla, como por ejemplo a Lévi-Strauss, llenar la crítica a la concepción opuesta.
Pero Marx, hizo las observaciones y críticas como Durkheim: “Olvida analizar las bases materiales de la sociedad, sus contradicciones internas, las relaciones entre aquella base y las famosas ‘realidades mentales superiores’.” (Citada por Henry, 1957, p. 51)
Kreglingerf afirmaba lo siguiente, sobre el alcance que tienen los tabús hacia los hombres
El hombre de un clan totémico cuida normalmente a su pariente animal y evita comerlo. Es decir, que las ceremonias que él organiza y que le suministran la alimentación indispensable, permiten a los miembros de la tribu saciar su hambre; sólo los propios cazadores se abstendrán de consumir la víctima de sus esfuerzos. Así, en las sociedades totémicas, cada uno depende del otro para la conquista de su alimentación; son vastas cooperativas donde cada uno se ocupa de la alimentación de todos los demás y él mismo no puede tocar más que los alimentos adquiridos por clase distintos al suyo. (Citado por Henry, 1957, p. 73)
El tabú es elevado a la sociedad, al hombre. La muerte de algún miembro de la familia, se entraña ceremonias con la carne del tótem, por ejemplo dar la hija a un miembro de otro clan, significa asegurar otra especie de alimentación.
En consecuencia, el totemismo, sostiene Rosental (2005, p. 604) como:
Una de las formas iniciales de la religión de la sociedad primitiva (…) lo fundamental del totemismo estriba en la creencia en un origen común y en la afinidad consanguínea de un grupo de personas con una determinada especie de animales, de plantas, de objetos o de fenómenos.”

4.     RAÍCES GNOSEOLÓGICAS DE LA RELIGIÓN EN SOCIEDAD COMUNISTA PRIMITIVA
Las causas que motivaron la existencia de la religión no sólo son sus raíces sociales, sino también sus raíces gnoseológicas. Las raíces sociales y  gnoseológicas de la religión se encuentran estrechamente unidad.
¿Dónde detectamos o encontramos sus raíces gnoseológicas de la religión? La respuesta acertada lo plantea Sujov (1968, p. 110): “Las raíces gnoseológicas de la religión tienen por base el conocimiento humano, vivo, poderoso y omnipotente, que se realiza según leyes determinadas.” Pero no es cualquier ley, sino corresponden a leyes del pensamiento, las cuales reflejan la realidad objetiva en la conciencia del hombre.
Entonces la religión es un producto de la actividad del pensamiento humano lógico y no alguna actividad prelógica, toda vez que no existió semejante forma de pensar. Por eso, “es la actividad del pensamiento lógico, y no del prelógico, lo que da lugar a la religión.” (Sujov, 1968, p. 113)
Nuestra propia percepción, nuestra observación de la realidad puede ser errónea, equivocada. Por ejemplo, cuando observamos el amanecer, afirmamos lo siguiente: “el sol está saliendo”, pero la ciencia demuestra, que es producto del movimiento constante de rotación y traslación de la globo terráqueo.
Por consiguiente, decía Sujov (1968, p. 119), “la percepción equivocada de la realidad constituye una de las premisas gnoseológicas de su reflejo equivocado en la conciencia del hombre. Por su parte, la toma de conciencia equivocada ayuda a la percepción errónea.”
La imaginación, la fantasía es otra propiedad o atributo que tiene el hombre en su actividad mental, donde ayuda a prever, anticiparnos mentalmente al futuro. Y, gracias a la imaginación el hombre es capaz de separar su propia actividad mental de su base material, haciéndola aparecer como inteligencia divina, lo que conduce a la religión.
Por tanto, “gracias a la imaginación puede surgir la idea del minotauro, monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro, y de los gritos, animales fabulosos con cuerpo de león y cabeza y alas de águila” (Sujov, 1968, p. 121).
En la antigüedad el griego Jenofonte sostenía lo siguiente: “Si los toros y los leones tuvieran manos que les permitiera crear, como los hombres, obras de arte, también se habrían dedicado a representar a los dioses y darles a sus cuerpos las mismas formas que poseen ellos” (Citada por Sujov, 1968, p. 117). A raíz de ello, Lenin plantea “Dioses a imagen del hombre” (Citada por Sujov, 1968, p. 117)

5.     DISOLUCIÓN DE LA SOCIEDAD PRIMITIVA
En la comunidad primitiva, las relaciones eran reguladas por la fuerza de la costumbre, por los hábitos, etc. No existía la explotación del hombre por el hombre, dado que no cabía la propiedad privada. No quedaba excedente alguno, porque los escasos productos que conseguían eran consumidos por todos y en día. Por tanto, no había necesidad de un instrumento de coerción, El Estado, toda vez que los ancianos dirigían el reparto de los productos, así como su búsqueda. Es decir, el gobierno, la autoridad era ejercido colectivamente o se encargaba a los ancianos mas respetables, para su orientación y sugerencias, por su amplia y sabia experiencia.
Sin embargo, “el cultivador, gracias al ganado, ve crecer la productividad de su trabajo en cantidad enormes y la cooperación primitiva, al hacer inútil, tendió a disolverse después de haber sido momentáneamente reforzada.” (Henry, 1957, p. 80)
El incremento productivo se explica, por la necesidad y el deseo de aliviar el trabajo y de disponer de reservas para hacer frente a las calamidades naturales, perfeccionando los instrumentos y los hábitos de trabajo, pero al desarrollar los instrumentos de trabajo, los hombres al margen de su voluntad preparaban una transformación radical de la sociedad; el paso de la comunidad primitiva al esclavismo, ya que las fuerzas productivas con su desarrollo, exigían nuevas relaciones de producción. (Arauco & Moya, s. f., p. 35)
Con el tiempo, la administración gentilicia se convirtió en una contradicción con las nuevas condiciones materiales, producto de elevadas formas de la división del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción. Por ello, precisaba Engels en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, que el régimen gentilicio “fue destruido por la división del trabajo, que dividió la sociedad en clases, y reemplazado por el Estado.” (Citada por la Academia Ciencias de la URSS, 1975, p. 156)

6.     CONCLUSIONES
La premisa para el surgimiento de una de las formas de religión (animismo) fue cuando los hombres primitivos consideran todas las cosas de la naturaleza como seres vivos, semejantes al hombre, llamado animatismo. En esta etapa no existe el desdoblamiento del mundo en el más acá y el más allá. Esas fuerzas terrenas no constituían  aún la forma extraterrenal.
Cuando el hombre se encuentra desdoblando el mundo de la forma terrenal a lo extraterrenal, o al considerar la fe en los espíritus y almas, además que éstos existen con apariencia de animales, llegan a la primera forma de religión, el animismo.
Fue la impotencia, la incapacidad de explicarse de los fenómenos de la naturaleza que se presentaba, sus raíces, el origen de la religión. El bajo nivel de las fuerzas productivas que motiva esta impotencia, fue la principal fuente social de la religión en la sociedad primitiva. Al depender de las fuerzas naturales, surge por vez primera imágenes fantásticas, donde las fuerzas naturales se convierten en una posición sobrenatural.
El surgimiento de la religión, no sólo es producto de la debilidad del hombre primitivo en su lucha contra la naturaleza, sino también del desarrollo intelecto en dicha etapa. Y, como resultado de la división del trabajo: en intelectual y físico, da lugar a la división del trabajo, y comienza la primera forma de explotación y sociedad clasista, un nuevo régimen llamado, esclavista.
La percepción equivocada de la realidad constituye una de las premisas gnoseológicas de su reflejo equivocado en la conciencia del hombre. Y, gracias a la imaginación el hombre es capaz de separar su propia actividad mental de su base material, haciéndola aparecer como inteligencia divina, lo que conduce a la religión.
Si la religión no nació con el hombre, porque estuvo condicionada históricamente de ciertas circunstancias sociales, entonces no es eterna. Por consiguiente, la religión gradualmente tendrá que extinguirse, desaparecer, dado que hubo un tiempo que el hombre vivió, sin la necesidad de religión y menos de un Estado. Sólo quedará recuerdos en los libros, como algo histórico.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Academia Ciencias de la URSS. (1975). Fundamentos de filosofía marxista - leninista (Vol. II). Moscú: Progreso.
Arauco, T., & Moya, N. (s. f.). Materialismo Histórico. Huancayo: Instituto de Investigación y Difusión Pedagógica JCM.
Cid, C., Riu, M., & Del Castillo, A. (1965). Historia de las religiones. Barcelona: Ramon Sopena, S. A.
Cucchetti, H., & Mellado, M. V. (2008). Estructuralismo y religión: Lévi-Strauss y el análisis de la vida religiosa.
Engels, F. (1968). El Anti-Dühring. La subversión de la ciencia por el señor Eugen Dühring (Segunda Edición). México: Grijalbo.
Henry, L. (1957). Los orígenes de la religión (Segunda, Vol. 23). Buenos Aires: Claridad.
Lenin, V. (1973). Acerca de la religión (Tercera edición). Moscú: Progreso.
Ortega, P. por M. V. (2013). Mito y realidad. Mircea Eliade. Recuperado a partir de http://lecturasdeunfilosofo.blogspot.com/2013/07/mito-y-realidad-mircea-eliade.html
Rosental, I. (2005). Diccionario filosófico. Lima: Huascarán.
Savater, F. (2015). Los diez mandamientos del siglo XXI. Lima: Penguin Random House.
Sujov, A. D. (1968). Las raíces de la religión. México: Grijalbo.


2 comentarios:

  1. El comunismo primitivo se basa principalmente en plasmar así como lo hace éste blog, sobre como el hombre fue capaz de elaborar sus propios medios de vida, lo cual lo hace diferenciarse de los demás animales, posición que lo llevó a evolucionar en el mundo y alcanzar los niveles elevados de avances científicos y en las demás ciencias que tenemos actualmente.

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    1. La gran diferencia, después del pensamiento, entre el hombre y los animales, se encuentra en la elaboración de los materiales de trabajo, las fuerzas productivas.

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